El presidente sierraleonés Julius Maada Bio, que presidió este domingo su primera sesión ordinaria como presidente en ejercicio de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO), denunció el aumento de los cambios inconstitucionales de gobierno en la subregión, calificando este fenómeno de «amenaza para la estabilidad regional».
Al inaugurar la 68ª sesión ordinaria de la Conferencia de Jefes de Estado y de Gobierno de la CEDEAO, el presidente Bio reafirmó «el compromiso de la organización con la gobernanza democrática», en un momento en que la región enfrenta crisis políticas sin precedentes.
La cumbre de Abuya se celebra en un contexto particularmente tenso, marcado por el golpe de Estado del 26 de noviembre en Guinea-Bissau, que derrocó al presidente Umaro Sissoco Embaló, y por el intento de golpe frustrado el 7 de diciembre en Benín contra el presidente Patrice Talon.
A principios de diciembre, el presidente Bio se había desplazado personalmente a Bissau para intentar restablecer el orden constitucional y lograr la liberación de los responsables políticos detenidos, sin éxito.
El dirigente sierraleonés llamó a los Estados miembros a «hacer avanzar el mercado único de la CEDEAO, la liberalización del comercio y las infraestructuras transfronterizas», en el marco del fortalecimiento de la integración económica regional.
El presidente Bio anunció asimismo una nueva medida de la CEDEAO destinada a reducir los costes del transporte aéreo en el espacio comunitario a partir del 1 de enero de 2026.
La sesión tiene lugar también en un clima de ruptura del diálogo entre la CEDEAO y la Alianza de los Estados del Sahel (AES), compuesta por Malí, Burkina Faso y Níger, que abandonaron la organización regional.
Varios jefes de Estado y de gobierno, entre ellos los presidentes de Senegal y Gambia, así como el vicepresidente marfileño Tiémoko Meyliet Koné, llegaron a Abuya para participar en esta cumbre consagrada a las cuestiones de paz, seguridad y estabilidad política en la subregión.


