“Para maximizar las posibilidades de éxito de estas negociaciones, el señor de Mistura ha optado por no hacer declaraciones adicionales por el momento”, subrayó Stéphane Dujarric, portavoz del Secretario General de la ONU.
Las Naciones Unidas confirmaron el martes por la noche la celebración de conversaciones sobre el Sáhara los días 23 y 24 de febrero en Washington. Durante su rueda de prensa diaria, el portavoz del Secretario General indicó que Staffan de Mistura, Enviado Personal para el Sáhara, copresidía estos intercambios dedicados a la aplicación de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad, adoptada el 31 de octubre del año pasado.
Según el portavoz, las conversaciones se desarrollan en Washington D.C., con la participación del embajador Michael Waltz, jefe de la misión de Estados Unidos ante la ONU, quien ejerce la copresidencia por parte estadounidense. “Puedo confirmarles que nuestro colega Staffan de Mistura copreside las discusiones en curso sobre la aplicación de la resolución 2797”, declaró, sin detallar la composición completa de las delegaciones presentes.
El representante de la ONU precisó que el Enviado Personal decidió no pronunciarse públicamente en esta etapa para “maximizar las posibilidades de éxito” de las negociaciones. Esta reserva se produce en un contexto diplomático marcado por la reanudación de contactos entre las partes implicadas bajo los auspicios de las Naciones Unidas.
Consultado sobre la duración de las conversaciones, el portavoz se mostró prudente. “No puedo decirles cuánto tiempo durarán estas discusiones”, señaló, añadiendo que, según la información disponible, se trata de los mismos participantes que tomaron parte en las reuniones celebradas en Madrid los días 8 y 9 de febrero.
No se ofrecieron más detalles sobre el orden del día ni sobre posibles avances concretos. Las conversaciones se inscriben en el marco de los esfuerzos de la ONU por reactivar el proceso político en torno al conflicto del Sáhara, conforme a las resoluciones del Consejo de Seguridad que llaman a una solución política duradera y mutuamente aceptable.


