El presidente de Chad, Mahamat Idriss Déby Itno, hizo un llamado a la unidad nacional, la paz y la responsabilidad colectiva con motivo de la festividad del Aíd al-Fitr.
Ante líderes religiosos, el mandatario destacó la convergencia de las distintas corrientes del islam en el Consejo Nacional de Asuntos Islámicos, calificándola como un paso “saludable” que debe consolidarse.
Déby instó a los líderes religiosos a evitar divisiones y discursos de odio, subrayando que la religión debe ser un factor de cohesión y no de conflicto.
En su discurso, también alertó sobre la corrupción y el desvío de fondos públicos, afirmando que estas prácticas equivalen a “robar el futuro del pueblo” y asegurando que los responsables deberán rendir cuentas ante la justicia.
No obstante, advirtió contra posibles excesos, llamando a evitar una “caza de brujas” y a garantizar una aplicación justa de la ley.
El presidente reafirmó igualmente su determinación frente al terrorismo, señalando que no tiene legitimidad ni base religiosa, y mencionó recientes amenazas, incluidas incursiones y ataques en el país.
Asimismo, rindió homenaje a las fuerzas de seguridad por su labor y pidió a los líderes religiosos intensificar la sensibilización contra la radicalización.
Finalmente, expresó sus condolencias a las víctimas del ataque con dron ocurrido el 18 de marzo en Tiné, insistiendo en la necesidad de mantener la vigilancia para preservar la estabilidad nacional.


