El Banco Mundial revela que solo el 10,5 % de las mujeres en Nigeria tiene un empleo asalariado, lo que evidencia un fuerte desequilibrio en el acceso a trabajos formales y remunerados.
Aunque la tasa de participación femenina en el mercado laboral alcanza el 80,7 %, la mayoría trabaja en empleos informales o precarios. En comparación, el empleo asalariado masculino es del 17 %, mientras que la media en África subsahariana es del 16,9 % y del 54,6 % a nivel mundial.
El informe indica que el 79,1 % de las mujeres activas ocupa empleos vulnerables, frente al 54,8 % de los hombres, lo que limita su autonomía económica pese a su alta participación laboral.
Entre las jóvenes, el desempleo se sitúa en el 6,29 %, pero un 13,4 % no estudia ni trabaja ni recibe formación, superando la proporción masculina, lo que refleja desventajas tempranas.
Persisten además barreras estructurales: las mujeres solo disponen del 51 % de los derechos legales de los hombres y enfrentan dificultades en el acceso a servicios financieros y a la propiedad de la tierra.
El Banco Mundial subraya que mejorar el acceso de las mujeres a empleos de calidad y reforzar la aplicación de las leyes de igualdad será clave para impulsar la productividad y reducir la pobreza en Nigeria.

