Un pasajero del crucero MV Hondius se encuentra hospitalizado en Zúrich tras una infección confirmada por el virus Andes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha registrado ocho casos a bordo hasta el 6 de mayo, de los cuales tres han sido confirmados en laboratorio. A continuación, un repaso a una enfermedad para la que no existe tratamiento ni vacuna.
Fiebre repentina, cefaleas, dolores musculares y posteriormente dificultad respiratoria que puede conducir a la muerte en hasta la mitad de los casos: el virus Andes, una cepa de hantavirus responsable de la alerta sanitaria declarada a bordo del MV Hondius, es uno de los agentes infecciosos más temidos de América del Sur. Un pasajero permanece hospitalizado en Zúrich tras una infección confirmada; otros tres pacientes sospechosos fueron evacuados a los Países Bajos.
Una enfermedad que evoluciona en dos fases
Según la OMS, los hantavirus son virus zoonóticos transmitidos al ser humano principalmente por contacto con la orina, las heces o la saliva de roedores infectados, generalmente por inhalación en espacios cerrados o mal ventilados. Los roedores constituyen su reservorio natural y pueden portar el virus sin presentar síntomas.
Los primeros signos clínicos —fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y trastornos gastrointestinales— aparecen entre una y ocho semanas después de la exposición. Estos síntomas son comunes a numerosas enfermedades febriles, lo que dificulta el diagnóstico precoz. La OMS subraya que pueden confundirse con los de la gripe, la COVID-19, la leptospirosis o el dengue.
Posteriormente, la enfermedad puede evolucionar rápidamente hacia una forma grave. En América, los hantavirus provocan el síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCPH), caracterizado por tos, dificultad respiratoria, acumulación de líquido en los pulmones y choque cardiovascular. La OMS sitúa la tasa de letalidad entre el 20 % y el 50 %, según la cepa.
El virus Andes, único hantavirus con transmisión interhumana documentada
El virus Andes presenta una característica que lo distingue de los demás hantavirus: es el único para el cual se ha documentado transmisión entre personas, según la OMS. Esta transmisión, limitada y poco frecuente, ocurre en contactos estrechos y prolongados, dentro de un mismo hogar o entre parejas, y parece más probable durante la fase inicial de la enfermedad, cuando la carga viral es más elevada.
Su presencia ha sido documentada principalmente en Argentina y Chile.
Sin tratamiento ni vacuna
La OMS es clara: hasta la fecha no existe ningún tratamiento antiviral específico aprobado ni vacuna contra los hantavirus. La atención médica es exclusivamente sintomática y se basa en la vigilancia clínica y el tratamiento de las complicaciones respiratorias, cardíacas o renales. El acceso temprano a cuidados intensivos mejora el pronóstico, especialmente en las formas cardiopulmonares.
La confirmación diagnóstica se realiza mediante la detección de anticuerpos específicos (IgM, IgG) y técnicas moleculares como la RT-PCR en fase aguda. La OMS precisa que las muestras biológicas no inactivadas presentan riesgo biológico y deben manipularse en condiciones de máxima seguridad.
Ocho casos registrados y seguimiento internacional
Hasta el 6 de mayo, se han registrado ocho casos a bordo del MV Hondius, de los cuales tres fueron confirmados en laboratorio por el Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles de Sudáfrica y los Hospitales Universitarios de Ginebra (HUG), con el apoyo del Instituto Pasteur de Dakar y del ANLIS en Argentina.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, indicó que la organización está realizando el seguimiento de los pasajeros y miembros de la tripulación, incluidos quienes ya desembarcaron, en aplicación del Reglamento Sanitario Internacional. Aseguró que «el riesgo global para la salud pública sigue siendo bajo».

