El Rey Mohammed VI instó el viernes a la movilización de todas las instituciones del país para consolidar el modelo marroquí emergente basado en la justicia social y territorial, con motivo de la apertura del último año legislativo del mandato parlamentario.
En su discurso ante los miembros de ambas Cámaras del Parlamento, el Soberano llamó a los diputados a «trabajar con seriedad y responsabilidad» para completar las reformas legislativas y a permanecer atentos a las preocupaciones de la ciudadanos.
También elogió los esfuerzos del Parlamento en el seguimiento de la acción gubernamental y la diplomacia parlamentaria, al tiempo que pidió una mejor coordinación con la diplomacia oficial.
El Rey reafirmó que los grandes proyectos nacionales y programas sociales son incompatibles, enfatizando que su objetivo común es el desarrollo del país y la mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos.
Enfatizó la necesidad de una mayor comunicación en torno a las reformas públicas y un apoyo efectivo a la ciudadanos, una misión que recae por igual en parlamentarios, partidos políticos, medios de comunicación y actores de la sociedad civil.
En el centro de su discurso, el Soberano hizo hincapié en la justicia social y la reducción de las desigualdades territoriales, afirmando que se trata de una dirección estratégica sostenible y no de una prioridad a corto plazo, y exigiendo un cambio profundo de mentalidad y métodos de trabajo, basado en una cultura orientada a los resultados y el uso de las tecnologías digitales en la gestión del desarrollo territorial.
El Rey estableció tres prioridades principales: el desarrollo integrado de las zonas montañosas y los oasis, el desarrollo sostenible del litoral nacional en el marco de una economía marítima generadora de empleo, y la ampliación del programa de centros rurales emergentes para acercar los servicios a los ciudadanos de las zonas rurales.
Al concluir su discurso, el Soberano instó al gobierno y al parlamento, tanto a la mayoría como a la oposición, a anteponer los intereses superiores de la nación a cualquier otra consideración, demostrando integridad, dedicación y abnegación al servicio de Marruecos.


