El Rey Mohammed VI presidió el Consejo de Ministros dedicado al presupuesto de 2026, a las reformas estructurales y a las medidas sociales.
Bajo la presidencia del Soberano, el Consejo de Ministros celebrado el domingo en el Palacio Real de Rabat examinó las principales orientaciones del proyecto de ley de finanzas para 2026, centrado en la consolidación de la dinámica económica, el fortalecimiento del Estado social y la continuación de las grandes reformas estructurales.
Presentado por la ministra de Economía y Finanzas, el proyecto de ley de finanzas (PLF 2026) fue elaborado conforme a las altas orientaciones reales, en un contexto internacional marcado por la incertidumbre económica. La economía nacional debería registrar un crecimiento del 4,8 % en 2025, sostenido por el vigor de los sectores no agrícolas y una demanda interna dinámica, con un déficit presupuestario controlado del 3,5 % del PIB y una inflación contenida en 1,1 %.
El PLF 2026 se apoya en cuatro prioridades estratégicas. La primera es la consolidación de los logros económicos, mediante el impulso de la inversión privada nacional y extranjera, la implementación del Pacto de Inversión, el lanzamiento de la oferta nacional de hidrógeno verde y el apoyo reforzado a las micro, pequeñas y medianas empresas (MPME). Además, una nueva generación de programas territoriales integrados busca promover la regionalización avanzada, la inclusión de las zonas vulnerables y la prioridad a la educación, la salud y el empleo juvenil.
El refuerzo del Estado social incluye la generalización de la protección social, la ampliación del programa de ayuda directa a cuatro millones de familias, el aumento de las ayudas a la infancia y la extensión de los regímenes de jubilación y desempleo.
En cuanto a las reformas estructurales, el plan prevé la modernización de la gestión presupuestaria, la reorganización del portafolio público, la mejora del rendimiento de la inversión estatal y la continuación de la reforma judicial.
Un esfuerzo presupuestario reforzado será destinado a los sectores de salud y educación, con un monto global de 140 mil millones de dirhams y la creación de más de 27.000 nuevos puestos presupuestarios. Varias infraestructuras hospitalarias serán inauguradas o modernizadas en Agadir, Laayun y Rabat, junto con la aceleración de la reforma educativa y la generalización de la educación preescolar.
El Consejo de Ministros también aprobó varios proyectos de leyes orgánicas y dos decretos relativos al ámbito militar, reflejando la voluntad del Reino de modernizar su marco normativo y reforzar las capacidades institucionales y operativas de las Fuerzas Armadas Reales.


