El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas adoptó, el viernes por la noche en Nueva York, una resolución que prorroga por un año el mandato de la (MINURSO), reafirmando al mismo tiempo el plan marroquí de autonomía como la base de referencia para alcanzar una solución política definitiva al diferendo regional.
Once de los quince miembros del Consejo de Seguridad de la ONU apoyaron la posición de Marruecos en la resolución 2797 sobre el Sáhara marroquí, superando ampliamente las nueve voces necesarias para su adopción. Ninguno de los miembros permanentes emitió veto, confirmando así un consenso creciente en torno al enfoque marroquí, calificado por numerosas potencias como “serio y creíble”.
La resolución, presentada por Estados Unidos, reafirma la necesidad de una solución política, realista, pragmática y duradera, basada en el compromiso. También llama a las partes concernidas a reanudar las mesas redondas bajo los auspicios del enviado personal del Secretario General, Staffan de Mistura, con la participación de Marruecos, Argelia, Mauritania y el movimiento del Polisario.
Para Marruecos, esta votación constituye un nuevo reconocimiento internacional de su iniciativa de autonomía, presentada en 2007, como la única base creíble para cerrar un conflicto que se ha prolongado desde hace casi medio siglo. Varios Estados miembros, entre ellos Francia, Reino Unido, Japón y los Emiratos Árabes Unidos, elogiaron el “papel constructivo” de Marruecos en la búsqueda de una solución pacífica y duradera.
La renovación del mandato se produce en un contexto de creciente apoyo al plan marroquí de autonomía, con más de treinta países que han abierto consulados en las provincias del sur. Este respaldo consolida la posición del Reino en la escena diplomática internacional, en un momento en que la ONU busca reactivar el proceso político suspendido desde hace varios años.
La resolución 2797 fue adoptada con once votos a favor, ninguno en contra y tres abstenciones, mientras que Argelia se negó a participar en la votación.
Tras esta victoria diplomática, estallaron escenas de alegría espontáneas en todo el país, especialmente en Laayún, Dajla, Smara y Bujdur, donde miles de ciudadanos salieron a las calles para celebrar el éxito de la diplomacia marroquí. Portando banderas y retratos del Soberano, los habitantes de las provincias del sur expresaron su inquebrantable compromiso con la unidad nacional y la marroquinidad del Sáhara, en un ambiente de alegría popular y orgullo nacional


