El tráfico de drogas sintéticas en África del Oeste está experimentando una expansión preocupante que amenaza la salud pública y la seguridad regional, según un informe publicado en marzo de 2026 por la organización Global Initiative Against Transnational Organized Crime (GI-TOC).
Titulado “Synthèse – Cartographie des marchés des drogues de synthèse en Afrique de l’Ouest”, el estudio señala que los mercados ilícitos están cambiando rápidamente.
Las drogas tradicionales de origen vegetal están siendo sustituidas por sustancias psicoactivas sintéticas producidas y distribuidas a través de redes criminales más fragmentadas y descentralizadas.
El informe advierte que el aumento del consumo de estas sustancias está provocando sobredosis, enfermedades crónicas, trastornos mentales graves y deterioro social, afectando especialmente a los jóvenes.
En algunos países de la región, la situación es tan grave que las autoridades han llegado a declarar estados de emergencia relacionados con el consumo de drogas sintéticas.
Entre las sustancias detectadas figuran cannabinoides sintéticos, nitazenos y opioides como el tramadol y sus derivados, cuyo uso desviado fuera del ámbito médico está provocando un aumento significativo de la morbilidad y la mortalidad.
La expansión de este mercado se ve facilitada por Internet, las plataformas digitales y las cadenas globales de suministro, que permiten comprar sustancias químicas y precursores desde Asia o Europa y enviarlos a la región a través de redes difíciles de controlar, como los servicios postales.
El informe concluye que los Estados de África del Oeste aún no cuentan con capacidades suficientes de vigilancia, análisis y tratamiento, por lo que insta a una respuesta regional coordinada, con mayor cooperación, mejores datos y estrategias conjuntas para contener una amenaza que podría afectar la estabilidad y el desarrollo de la región.


