Fuertes lluvias han provocado graves inundaciones en Angola, causando la muerte de al menos 33 personas y afectando a más de 34.000 habitantes en Luanda y en varias provincias del centro del país, según informaron el martes los servicios de emergencia.
La provincia de Benguela es la más afectada, con 23 fallecidos registrados. La capital, Luanda, contabiliza por su parte seis víctimas mortales, según datos de la Protección Civil y los bomberos.
La emisora local Radio Solidária también reporta cuatro muertes adicionales en la provincia de Cuanza Sul, un balance que podría aumentar a medida que continúan las evaluaciones. Al menos 17 personas han resultado heridas.
Las lluvias han causado importantes daños materiales, destruyendo barrios enteros, dañando miles de viviendas y afectando infraestructuras públicas esenciales. Varias carreteras y puentes han quedado cortados, mientras que árboles han sido arrancados y las líneas eléctricas gravemente dañadas.
El presidente João Lourenço expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y aseguró que las autoridades están plenamente movilizadas para asistir a los damnificados y proporcionar atención médica de urgencia. La presidencia indicó que equipos gubernamentales han sido desplegados para restablecer el acceso a las zonas aisladas y ayudar a las poblaciones desplazadas, mientras numerosos reportes señalan viviendas derrumbadas y redes de agua perturbadas.

