El Consejo de Iglesias de Zimbabue expresó una firme oposición al proyecto de enmienda constitucional n.º 3, al considerar que representa una amenaza para la gobernanza democrática del país.
El texto propone ampliar de cinco a siete años los mandatos presidencial y parlamentario, lo que permitiría al presidente Emmerson Mnangagwa prolongar su permanencia en el poder hasta 2030 sin nuevas elecciones, además de sustituir el sufragio directo por una elección parlamentaria.
La organización religiosa, que agrupa a millones de fieles, denunció una concentración excesiva de poder en el Ejecutivo y calificó la reforma de “antidemocrática”, criticando también la intención del partido gobernante ZANU-PF de aprobarla sin referéndum.
Asimismo, alertó sobre medidas que podrían debilitar la integridad electoral y el equilibrio institucional, como el control del registro electoral por el Ejecutivo o la ampliación del poder presidencial en el Senado.
El Consejo recomendó retirar el proyecto o someterlo a revisión independiente, advirtiendo que estas reformas podrían generar inestabilidad política a medio plazo.


