El ex presidente senegalés Macky Sall presentó ante la Asamblea General de la ONU su visión para reformar la organización, en el marco del proceso de selección del próximo secretario general.
Durante su intervención, abogó por un multilateralismo renovado y por un secretario general capaz de restablecer la confianza entre los Estados en un contexto marcado por divisiones internacionales.
Sall describió un mundo enfrentado a desafíos “sistémicos”, como los conflictos armados, las tensiones geopolíticas, el cambio climático, las desigualdades económicas y el impacto creciente de tecnologías como la inteligencia artificial.
Ante esta complejidad, defendió el papel esencial del multilateralismo para garantizar la paz, la seguridad, los derechos humanos y el desarrollo sostenible.
En el plano operativo, propuso reforzar la diplomacia preventiva, mejorar la cooperación con organizaciones regionales y aumentar la eficacia de las operaciones de mantenimiento de la paz, además de situar los derechos humanos en el centro de la acción de la ONU.
Finalmente, llamó a reformas profundas de la organización para hacerla más eficiente y transparente, insistiendo en que el mundo se encuentra en una encrucijada que exige decisiones “audaces” para devolver a la ONU su credibilidad y eficacia.

