Las princesas Lalla Khadija, Lalla Meryem y Lalla Hasnaa asistieron el miércoles por la noche en Rabat al espectáculo inaugural del Teatro Real, junto a Brigitte Macron.
El evento marca la puesta en servicio de una nueva infraestructura cultural considerada emblemática de la política cultural impulsada por el Rey Mohammed VI, en un contexto de creciente valorización de las industrias artísticas en Marruecos.
Recibidas por los miembros del Consejo de Administración de la Fundación del Teatro Real de Rabat, las princesas, acompañadas por la esposa del presidente francés, siguieron el protocolo de apertura antes de ocupar el palco oficial. La ceremonia se inscribe en una dinámica diplomática y cultural más amplia, que refleja los vínculos entre Rabat y París y pone en valor la escena artística nacional.
En este marco, un filme de presentación introdujo el edificio como «una institución que simboliza el renacimiento cultural y artístico de la capital», reflejando «el impulso cultural que vive Marruecos bajo el liderazgo del Rey Mohammed VI». Las autoridades lo presentan como una herramienta destinada a renovar las formas de expresión artística y estructurar la oferta cultural.
Situado en el valle del Bouregreg, cerca de la Torre Hassan y del Mausoleo Mohammed V, el Teatro Real se integra en un eje urbano estratégico de la capital. El proyecto se concibe como un referente arquitectónico que busca posicionar a Rabat entre los grandes destinos culturales internacionales y reforzar la imagen del país como espacio de diálogo cultural y civilizacional.
La velada inaugural incluyó una programación musical centrada en artistas marroquíes, con la participación del pianista Marouan Benabdallah, la mezzosoprano Ahlima Mhamdi, la soprano Samira Kadiri y el compositor Driss El Maloumi. Interpretaron obras que combinan repertorio clásico, ópera, patrimonio arabo-andalusí y creaciones contemporáneas.
Los organizadores destacaron que esta elección artística, exclusivamente nacional, tenía como objetivo mostrar «la riqueza y diversidad de la escena marroquí», reuniendo compositores, solistas y músicos en una producción colectiva. La apertura del Teatro Real representa así un nuevo hito en la estrategia cultural del Reino, centrada en la creación, la difusión y la proyección internacional.


