El Gobierno maliense celebró el 21 de mayo de 2026 en Bamako una nueva reunión para supervisar el abastecimiento de productos petroleros, en un contexto marcado por la disminución semanal de los volúmenes de entrada, lo que pone de relieve la fragilidad de una cadena logística esencial para la economía nacional.
Entre el 4 y el 10 de mayo ingresaron 665 cisternas, con un total de 31,1 millones de litros de hidrocarburos, mientras que del 11 al 17 de mayo entraron 609 cisternas, equivalentes a 27,4 millones de litros, lo que supone una reducción de unas 3,7 millones de litros en una semana.
Aunque no se trata de una ruptura de suministro, las autoridades subrayan la vulnerabilidad del sistema logístico, dependiente de la seguridad en los corredores viales, la disponibilidad de transportistas, los plazos fronterizos y la capacidad de rotación de los operadores.
En un país sin litoral como Malí, cualquier perturbación puede afectar rápidamente a estaciones de servicio, transporte, mercados y servicios públicos, ya que los hidrocarburos son clave para la movilidad, la producción eléctrica, la industria y la agricultura.
El Gobierno insiste en mantener una vigilancia permanente de toda la cadena de suministro, reforzar la seguridad de los corredores y prevenir prácticas especulativas, con el objetivo de garantizar una disponibilidad regular en todo el territorio pese a las limitaciones logísticas y de seguridad.
Las autoridades continuarán el seguimiento periódico de los flujos, las existencias y la distribución de los productos petroleros, manteniendo una atención especial en los principales ejes de abastecimiento.

