En su discurso de investidura en Cotonú, el nuevo presidente de Benín, Romuald Wadagni, llamó a reforzar la cooperación con los países de la Alianza de Estados del Sahel (AES), en un contexto regional marcado por tensiones diplomáticas persistentes.
El mandatario afirmó que, frente a la amenaza terrorista en la subregión, los Estados están obligados a trabajar juntos, y reiteró la disposición de Benín a actuar de manera concertada con Mali, Burkina Faso y Níger en favor de la estabilidad, el diálogo y el respeto mutuo.
El mensaje se produce tras varios meses de tensiones entre Cotonú y Niamey, iniciadas después del golpe de Estado en Níger en julio de 2023, que provocó acusaciones mutuas y el cierre prolongado de la frontera, afectando intercambios económicos estratégicos.
Con este nuevo llamamiento al diálogo regional, Wadagni parece querer abrir una etapa diplomática renovada con los países sahelianos, defendiendo una cooperación africana reforzada frente a los desafíos de seguridad y desarrollo.
Asimismo, durante la ceremonia estuvieron presentes delegaciones de alto nivel de Mali, Burkina Faso y Níger, lo que otorgó un valor simbólico al gesto del nuevo presidente. Wadagni subrayó que la seguridad y el desarrollo económico de la región están estrechamente vinculados, insistiendo en que ningún país puede enfrentar aisladamente los desafíos actuales.
Aunque Benín ha sido menos golpeado por la violencia yihadista que los Estados de la AES, el norte del país ha registrado en los últimos años ataques atribuidos a grupos vinculados a Al Qaeda. En este contexto, el nuevo jefe de Estado apuesta por una cooperación regional más estrecha como vía para fortalecer la estabilidad y prevenir la expansión de la amenaza en África Occidental.

