Ousmane Sonko fue elegido presidente de la Asamblea Nacional de Senegal con 132 votos de 133, tras una votación sin oposición celebrada después de su reincorporación como diputado.
La elección se produjo en un contexto institucional marcado por la dimisión del anterior presidente de la Cámara, Malick Ndiaye, y la reorganización de la mesa directiva.
En su discurso de investidura, Sonko subrayó que la Asamblea debe ser el “corazón palpitante de la exigencia ética”, insistiendo en la responsabilidad moral y en la soberanía parlamentaria.
Afirmó que el Parlamento no será un instrumento de bloqueo ni un espacio de confrontación estéril, y garantizó que no se organizará ningún “caos institucional”.
No obstante, aseguró que la Asamblea ejercerá plenamente sus prerrogativas constitucionales, incluyendo el control del Gobierno y la evaluación de las políticas públicas, utilizando de manera firme y responsable los mecanismos de contrapeso.
Esta nueva etapa política coincide con el nombramiento del nuevo primer ministro, Ahmadou Al Aminou Mohamed Lo, encargado de dar continuidad a las reformas y a la acción gubernamental.

