El Reino de Marruecos ocupa el segundo lugar en África en un ranking de salarios mínimos mensuales expresados en dólares, situándose únicamente por detrás de Mauricio. No obstante, esta comparación no refleja el poder adquisitivo ni las diferencias en el costo de la vida.
Marruecos se sitúa en la segunda posición del continente con un salario mínimo mensual equivalente a 3.423 dirhams, es decir, 365,55 dólares, según una clasificación elaborada por el equipo de investigación de Nairametrics, sobre la base de los tipos de cambio vigentes al 24 de julio.
Mauricio encabeza la clasificación con 374,21 dólares, superando a Marruecos por apenas 8,66 dólares. Sudáfrica completa el podio con un salario mínimo estimado en 311,23 dólares, calculado sobre una jornada laboral de cuarenta horas semanales. Estos tres países son los únicos del ranking que superan el umbral mensual de los 300 dólares.
Gabón ocupa la cuarta posición con 258,07 dólares, seguido por Guinea Ecuatorial con 222 dólares. Túnez se sitúa en el sexto lugar con 187,77 dólares, por delante de Argelia (179,99 dólares), Cabo Verde (174,79 dólares), Libia (156,27 dólares) y Botsuana (153,97 dólares).
La cifra correspondiente a Marruecos equivale al salario mínimo interprofesional garantizado (SMIG) bruto mensual aplicable a las actividades no agrícolas. Fijado sobre una base horaria, el SMIG pasó de 17,10 a 17,92 dirhams por hora el 1 de enero de 2026, lo que representa un incremento del 5 %.
Sobre la base de 191 horas mensuales, alcanza aproximadamente los 3.423 dirhams. Este aumento constituye el segundo tramo del acuerdo social suscrito en abril de 2024 entre el Gobierno, las organizaciones sindicales y los representantes de los empleadores. La subida a 17,92 dirhams fue aprobada mediante decreto a finales de 2025.
El sistema marroquí distingue, sin embargo, entre el SMIG aplicable a las actividades no agrícolas y el salario mínimo garantizado para el sector agrícola. Por ello, la cifra utilizada por Nairametrics no constituye un salario mínimo uniforme aplicable a todos los trabajadores del Reino.
La clasificación también es muy sensible a las fluctuaciones de las monedas. Libia, pese a haber incrementado considerablemente su salario mínimo en moneda nacional, ocupa únicamente el noveno lugar tras la conversión a dólares. En cambio, Gabón mantiene la cuarta posición, aunque su salario mínimo no ha sido revisado desde 2010, debido principalmente a la relativa estabilidad del franco CFA, vinculado al euro.
Estos datos reflejan salarios nominales convertidos a dólares y no el poder adquisitivo real. Tampoco tienen en cuenta las diferencias en los precios de la vivienda, la alimentación y el transporte, ni el impacto de las cotizaciones sociales o el grado de aplicación efectiva del salario mínimo.
SG/RT/APA

