El ministro egipcio de Asuntos Exteriores, Badr Abdelatty, insistió en la importancia de un proceso político «exclusivamente» sudanés, con el fin de preservar las capacidades y las instituciones de Sudán y responder a las aspiraciones del pueblo sudanés de seguridad y estabilidad.
Según un comunicado publicado el domingo 9 de agosto por el Ministerio egipcio de Asuntos Exteriores, Badr Abdelatty reiteró a su homólogo sudanés, Mohieddin Salem, durante una conversación telefónica, el firme compromiso de Egipto con «la unidad, la soberanía y la integridad territorial de Sudán», así como con el respeto de sus instituciones nacionales.
Durante la conversación, ambas partes abordaron las relaciones bilaterales y las vías para seguir fortaleciéndolas en diversos ámbitos, añade la misma fuente, señalando que Abdelatty reafirmó la voluntad de Egipto de continuar desarrollando la cooperación en beneficio de los intereses comunes de ambos países.
Según el comunicado, los dos ministros acordaron mantener una estrecha coordinación y continuar las consultas durante la próxima etapa, en un espíritu que refleje el carácter especial de las relaciones entre Egipto y Sudán y que responda a los intereses y aspiraciones de ambos pueblos.
El conflicto entre el ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) estalló en abril de 2023 y desde entonces ha causado decenas de miles de muertos. La crisis ha provocado el desplazamiento de millones de personas y ha desencadenado lo que las Naciones Unidas describen como la mayor hambruna del mundo.
El uso de drones se ha convertido en una característica cada vez más destacada del conflicto durante los últimos meses.
Según las Naciones Unidas, más de 1.000 civiles murieron en este tipo de ataques durante los cinco primeros meses del año.
La ONU ha advertido en repetidas ocasiones que los avances de las FAR en El-Obeid y en toda la región de Kordofán podrían provocar atrocidades a gran escala.
SG/RT/APA

