La agencia internacional de calificación financiera Moody’s elevó la calificación soberana de largo plazo de Benín de «B1» a «Ba3», con perspectiva estable, destacando especialmente el dinamismo del crecimiento económico, la consolidación de las finanzas públicas y la gestión de la deuda del país.
Benín vio mejorada su calificación soberana de largo plazo de «B1» a «Ba3» por parte de Moody’s, que además mantuvo una perspectiva «estable», según un comunicado del Gobierno beninés publicado el viernes.
Esta decisión permite a Benín incorporarse al reducido grupo de cuatro países del África subsahariana que cuentan con una calificación situada en este nivel o en uno superior, según el comunicado recibido por APA.
Un crecimiento sostenido
Moody’s destaca en particular el dinamismo de la economía beninesa, cuyo crecimiento alcanzó el 8,1 % en 2025, su nivel más alto desde 1990.
La agencia prevé un crecimiento anual de entre el 6,5 % y el 7 % hasta 2030, impulsado principalmente por las inversiones, la industrialización y la transformación local de las materias primas.
Un mayor control de las finanzas públicas
La decisión de Moody’s se basa también en la continuidad de las políticas públicas y en la solidez de las instituciones beninesas, que respaldan la continuidad de las reformas emprendidas.
La agencia destaca la buena ejecución de los programas acordados con el Fondo Monetario Internacional (FMI), los avances en materia de gobernanza económica y las asociaciones con las instituciones financieras internacionales.
En el ámbito presupuestario, Moody’s resalta la mejora en la movilización de los ingresos y el control del gasto corriente, así como el retorno del déficit presupuestario al 3 % del PIB en 2025, de conformidad con el criterio comunitario de la UEMOA.
Una gestión diversificada de la deuda
La agencia también elogia la gestión de la deuda pública de Benín, basada en la diversificación de las fuentes de financiación y en una gestión proactiva de los pasivos.
Esta estrategia ha permitido al país reforzar su acceso a los mercados internacionales, con su emisión inaugural de bonos vinculados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en 2021, su primera emisión en dólares en 2024 y su primer sukuk en 2026.
Para el Gobierno beninés, esta mejora de la calificación refleja la solidez de los fundamentos económicos del país y la creciente confianza de las agencias de calificación y de los inversores, en un contexto internacional y regional marcado por la incertidumbre.
SG/RT/APA


