Mientras las acusaciones de apoyo externo al intento de desestabilización de los días 28 y 29 de agosto en Niamey siguen provocando reacciones en la subregión, Benín asegura no albergar ninguna intención hostil hacia su vecino Níger y aboga por una normalización de las relaciones entre ambos países.
El Gobierno beninés rechazó categóricamente las acusaciones sobre una supuesta implicación de Cotonú en los acontecimientos de Niamey, reafirmando su voluntad de que las relaciones entre ambos países vuelvan a la normalidad.
«La convicción del Gobierno es que, tarde o temprano, nuestros hermanos de Níger comprenderán que Benín no es su enemigo y que las relaciones se normalizarán», declaró el viernes ante la prensa el portavoz del Gobierno beninés, Wilfried Léandre Houngbédji.
Esta reacción se produce tras el testimonio del capitán Roger Gabriel, difundido el martes por la Radio Télévision du Niger (RTN), en el que el oficial menciona supuestos planes de intervención exterior en apoyo de los elementos implicados en los enfrentamientos de Niamey. Benín aparece citado en uno de los escenarios mencionados, con un apoyo que habría implicado a Costa de Marfil y a fuerzas especiales francesas.
Hasta el momento, estas acusaciones no han sido respaldadas por elementos que permitan verificar de forma independiente su veracidad. El Gobierno beninés las rechaza sin ambigüedad.
«Por las mismas razones por las que ayer nos opusimos a la desestabilización de Níger, por esas mismas razones nos oponemos hoy a la desestabilización de Níger y seguiremos oponiéndonos mañana», afirmó Wilfried Léandre Houngbédji.
El portavoz insistió en los vínculos históricos y humanos entre ambos países, al considerar que las poblaciones beninesa y nigerina están llamadas a vivir en paz a ambos lados de la frontera.
«Son nuestros hermanos, son nuestros familiares, las poblaciones son las mismas a ambos lados de las fronteras y estamos llamados a coexistir pacíficamente por el bien de nuestros países y de nuestras poblaciones», declaró.
Cotonú pide dejar atrás las acusaciones
El ministro beninés expresó asimismo su deseo de que las autoridades y las poblaciones puedan centrarse en los desafíos del desarrollo en lugar de en las acusaciones de desestabilización.
«Quisiera pedirles amablemente que podamos dedicar este tiempo a cosas más útiles», dijo a la prensa, al tiempo que reafirmó que Benín no se identifica en absoluto con los objetivos que se le atribuyen.
Esta aclaración se produce en un contexto de fuertes tensiones entre Cotonú y Niamey, marcado por el deterioro de las relaciones desde el cambio de poder ocurrido en Níger en julio de 2023.
Acusaciones en el centro de una crisis regional
Las declaraciones del capitán Roger Gabriel se producen mientras las autoridades nigerinas afirman haber incautado un importante arsenal militar tras los enfrentamientos de los días 28 y 29 de agosto en Niamey.
Según las autoridades nigerinas, tras los combates fueron recuperados 34 vehículos pick-up equipados con armas, dos vehículos blindados ligeros, varias decenas de motocicletas y un importante arsenal de armas y municiones. Entre el material presentado figuran fusiles AK-47, lanzacohetes RPG-7, ametralladoras PKM y armas de calibres 12,7 y 14,5 mm.
Niamey atribuye estos medios a elementos del Batallón Especial de Reconocimiento del Comando de Operaciones Especiales (BSR-COS) implicados en los ataques contra la base aérea 101 y varios sitios estratégicos de la capital.
El testimonio del capitán Gabriel ha conferido una dimensión regional al caso al citar, además de Benín, a Chad, Costa de Marfil y Francia. Sin embargo, estas acusaciones no han sido confirmadas hasta el momento de manera independiente.
Después de Abuya, que también rechazó el jueves como «falsas y malintencionadas» las informaciones sobre un supuesto apoyo de Nigeria o de la CEDEAO al intento de desestabilización, Cotonú se convierte así en el segundo vecino directamente citado que se distancia públicamente de estas acusaciones.
El Gobierno beninés afirma ahora que pretende privilegiar la distensión, la coexistencia pacífica y la normalización de las relaciones con Níger.
SG/RT/APA

