El Consejo de Ministros de Níger acusó el viernes a Francia de estar al frente de una «vasta red de connivencias» implicada en el intento de desestabilización de los días 28 y 29 de agosto en Niamey y anunció haber reunido una «documentación sustancial», al tiempo que se reserva el derecho de recurrir a la justicia internacional.
El Gobierno nigerino acusó directamente el viernes a Francia de estar implicada en el intento de desestabilización de los días 28 y 29 de agosto en Niamey, afirmando disponer de elementos documentales sobre lo que califica de «agresión» y anunciando la posibilidad de emprender acciones ante la justicia internacional.
Reunido bajo la presidencia del general Abdourahamane Tiani, el Consejo de Ministros afirmó que los acontecimientos ocurridos los días 28 y 29 de agosto fueron «orquestados» por elementos del Batallón Especial de Inteligencia del Comando de Operaciones Especiales (BSR-COS), en particular en la base aérea 101.
Según el Gobierno, este intento de desestabilización tendría «ramificaciones internacionales».
El Consejo de Ministros señaló particularmente al «régimen francés del señor (Emmanuel) Macron», al que acusa de estar al frente de una «vasta red de connivencias» destinada, según las autoridades nigerinas, a desestabilizar el país, cuestionar su política de soberanía y recuperar el control de sus recursos naturales.
Niamey denunció asimismo el supuesto papel de algunos países africanos, presentados como «puentes para las acciones desestabilizadoras» atribuidas a Francia.
Una «documentación sustancial»
En sus conclusiones, el Consejo de Ministros afirma haber reunido una «documentación sustancial» sobre los acontecimientos de los días 28 y 29 de agosto, que las autoridades nigerinas presentan como una agresión contra el país.
Sobre esta base, el Gobierno indicó que Níger «se reserva el derecho de emprender acciones ante la justicia internacional».
Este anuncio constituye una de las principales conclusiones de la reunión gubernamental y podría abrir la vía a una acción judicial internacional contra los actores que Niamey considera implicados en el intento de desestabilización.
Las autoridades nigerinas ya habían presentado un importante arsenal militar que supuestamente fue recuperado tras los enfrentamientos. El material incluiría 34 vehículos pick-up equipados con armas, dos vehículos blindados ligeros, varias decenas de motocicletas, así como un importante arsenal de armas y municiones.
Entre el material presentado figurarían fusiles AK-47, lanzacohetes RPG-7, ametralladoras PKM y armas de calibres 12,7 y 14,5 mm.
El Gobierno atribuye este arsenal a los elementos del BSR-COS implicados en los ataques contra la base aérea 101 y varios sitios estratégicos de Niamey.
El testimonio de un oficial alimenta las acusaciones
Las acusaciones formuladas por el Consejo de Ministros coinciden con el testimonio del capitán Roger Gabriel, difundido el martes por la Radio Télévision du Niger, en el que el oficial menciona varios supuestos escenarios de intervención exterior en apoyo de los elementos implicados en los enfrentamientos.
Benín, Costa de Marfil, Chad y Francia figuran entre los países citados en este testimonio.
Estas acusaciones, sin embargo, han provocado varios desmentidos. Después de Nigeria, que rechazó el jueves como «falsas y malintencionadas» las informaciones sobre un supuesto apoyo nigeriano o de la CEDEAO al intento de desestabilización, Benín también negó cualquier implicación.
Cotonú pide la normalización
El portavoz del Gobierno beninés, Wilfried Léandre Houngbédji, reafirmó el viernes que su país no alberga ninguna intención hostil hacia Níger.
«La convicción del Gobierno es que, tarde o temprano, nuestros hermanos de Níger comprenderán que Benín no es su enemigo y que las relaciones se normalizarán», declaró ante la prensa.
También aseguró que Benín sigue oponiéndose a cualquier intento de desestabilización de Níger.
«Por las mismas razones por las que ayer nos opusimos a la desestabilización de Níger, por esas mismas razones nos oponemos hoy a la desestabilización de Níger y seguiremos oponiéndonos mañana», afirmó.
Houngbédji insistió en los vínculos históricos y humanos entre ambos países y llamó a privilegiar la coexistencia pacífica y las cuestiones relacionadas con el desarrollo.
Las autoridades beninesas rechazan así las acusaciones en su contra, que, hasta el momento, no han sido respaldadas públicamente por elementos que permitan verificar de manera independiente su veracidad.
SG/RT/APA

