Estados Unidos pidió el viernes al Consejo de Seguridad de la ONU que amplíe el embargo de armas a todo el territorio sudanés, al considerar que el actual régimen de sanciones, vigente desde hace más de veinte años, ya no está adaptado a la guerra en curso.
Estados Unidos abogó por una revisión sustancial del régimen de sanciones aplicado a Sudán, tras la adopción por el Consejo de Seguridad de una prórroga técnica de corta duración, declaró el viernes el representante estadounidense Jeffrey Bartos.
Según el diplomático estadounidense, Washington quiere aprovechar este periodo para negociar modificaciones del dispositivo actual, en particular la ampliación del embargo de armas a todo el territorio sudanés.
«Una renovación técnica a largo plazo de este mandato no es una opción», declaró Jeffrey Bartos, representante de Estados Unidos ante la ONU para la gestión y reforma de la organización.
Estados Unidos desea asimismo ampliar los criterios que permiten incluir a personas o entidades en las listas de sanciones para incorporar la violencia sexual relacionada con el conflicto, los secuestros a cambio de rescate y los ataques contra el personal humanitario.
Washington pide, además, reforzar el mandato y la eficacia del grupo de expertos encargado de supervisar el régimen de sanciones.
Jeffrey Bartos consideró que el dispositivo actual tiene «más de veinte años» y resulta insuficiente para responder a las realidades de la guerra en Sudán. Recordó que el Consejo de Seguridad ya había sancionado a ocho personas a principios de este año por su papel en el conflicto.
El representante estadounidense se refirió, en particular, al impacto de los ataques contra los convoyes humanitarios. Indicó que más de 50 toneladas de ayuda fueron destruidas la semana anterior en un ataque aéreo contra camiones claramente identificados del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en Kordofán del Sur.
Según Bartos, este incidente ilustra las limitaciones geográficas del actual régimen, ya que el Consejo de Seguridad no dispone en esa parte del país de los mismos instrumentos de sanción.
Estados Unidos también pidió a las partes beligerantes, las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF) y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), que cesen las hostilidades, protejan a los civiles y garanticen un acceso humanitario sin obstáculos en todo el territorio.
Washington insta a ambos bandos a aceptar y respetar «sin condiciones» una tregua humanitaria, que podría salvar vidas y favorecer la apertura de un diálogo con vistas a alcanzar una paz duradera.
Por último, el diplomático estadounidense reiteró el llamamiento de Estados Unidos a poner fin al apoyo exterior a las partes en conflicto, al considerar que el Consejo de Seguridad debe tomar la iniciativa ampliando el embargo de armas.
SG/RT/APA

