La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que la epidemia sigue activa en varias provincias de la República Democrática del Congo (RDC), pese a una disminución de la transmisión en algunas zonas.
La epidemia de ébola sigue siendo preocupante en la República Democrática del Congo, donde se han notificado más de 7.200 casos y más de 3.500 muertes en siete provincias, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que pide mantener y reforzar los esfuerzos de respuesta.
«No se equivoquen. La epidemia sigue avanzando y sigue cobrándose víctimas», declaró el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, durante una rueda de prensa en Ginebra.
En Ituri, una de las provincias más afectadas, la transmisión comienza a ralentizarse, pero la circulación del virus sigue siendo elevada. Durante la última semana se registraron allí cerca de 300 nuevos casos y 160 muertes, lo que representa casi la mitad del balance nacional durante el mismo período.
En total, 62 zonas sanitarias distribuidas en siete provincias han registrado casos confirmados. Durante los últimos siete días, se siguieron detectando casos en 35 zonas sanitarias de seis provincias, con la aparición de un nuevo foco provincial.
Kivu del Norte constituye un motivo de especial preocupación para los equipos sanitarios. El número semanal de casos casi se ha duplicado en dos semanas, pasando de unos 100 a más de 200.
«La región es tan extensa que resulta difícil hablar de una sola epidemia. En realidad, se trata de numerosos focos epidémicos distribuidos en muchos lugares», explicó el responsable de la OMS.
La movilidad de las poblaciones, las actividades mineras, las zonas afectadas por los conflictos y la proximidad de determinadas fronteras complican aún más el control de la transmisión. Estos factores hacen necesaria una respuesta adaptada a las características de cada foco.
La OMS también señala dificultades relacionadas con las condiciones de intervención. Aunque la mayoría de la población apoya la respuesta, trabajadores humanitarios y establecimientos sanitarios han sido objeto de ataques en algunas zonas, lo que complica todavía más las operaciones.
La situación sigue siendo, además, «muy dinámica», según la OMS. El aumento del número de casos observado en algunas zonas también puede reflejar una mejora de la vigilancia y la detección, especialmente gracias a la intensificación del rastreo de contactos.
Señales de mejora
Pese a esta situación, la OMS destaca varios indicadores alentadores. En las zonas más afectadas de Ituri, la transmisión está disminuyendo, mientras que en Kivu del Sur no se ha notificado ningún caso nuevo desde mayo.
Más de 1.700 personas también se han recuperado, mientras continúan los ensayos clínicos sobre tratamientos y profilaxis posexposición. Está previsto que los ensayos de vacunas comiencen igualmente en las próximas semanas.
Para la OMS, estos avances están relacionados, en particular, con el trabajo de los profesionales sanitarios y del personal de primera línea implicado en la respuesta a la epidemia.
«Estamos lejos de haber terminado», advirtió, no obstante, Maria Van Kerkhove, directora de la OMS para la Preparación y Prevención de Epidemias y Pandemias.
Por su parte, el doctor Tedros pidió mantener los esfuerzos durante varios meses más e insistió en la necesidad de reforzar los recursos destinados a la respuesta.
La OMS solicita así a los donantes que garanticen la financiación del plan de respuesta del Gobierno congoleño y de la acción humanitaria, con el fin de reducir de manera duradera la transmisión y poner fin a la epidemia.
SG/RT/APA

