El Parlamento Europeo (PE), reunido en sesión plenaria en Estrasburgo, aprobó este jueves 17 de septiembre de 2026 una resolución no vinculante que insta a España y Marruecos a acelerar la expulsión de los extranjeros que entraron en Ceuta a finales de julio y que no tienen derecho a permanecer en Europa.
El texto votado este jueves en el Parlamento Europeo pide a Marruecos y España «acelerar su cooperación en materia de retornos y readmisiones de todos los migrantes en situación irregular llegados durante el cruce masivo e ilegal de finales de julio» en Ceuta.
La resolución, que carece de carácter vinculante, denuncia, por otra parte, «la instrumentalización de la migración irregular como herramienta de guerra híbrida contra la integridad territorial de un país de la Unión».
Presentada por el Partido Popular Europeo (PPE, derecha) y apoyada por la extrema derecha, la resolución fue aprobada por 339 votos a favor, 225 en contra y 16 abstenciones.
Los eurodiputados condenan en ella los actos de violencia registrados en Ceuta desde finales de julio y piden el «refuerzo de la policía y de las fuerzas de seguridad en la ciudad».
Según la resolución, el Gobierno español debería utilizar de manera plena y eficaz la financiación de emergencia de la UE y el apoyo operativo de las agencias de la Unión. «También debería cooperar plenamente con la investigación judicial en curso a escala nacional sobre los acontecimientos de julio y apoyarla», añade el texto.
El Parlamento Europeo también critica la política de regularización a gran escala llevada a cabo por el Gobierno español, que «actúa como un factor de atracción y envía una mala señal a los potenciales migrantes y a las redes de traficantes de personas».
Tras recordar que «la protección de las fronteras exteriores de la Unión es una responsabilidad compartida entre los Estados miembros», el PE exige «el retorno rápido de todas las personas que no tienen derecho a permanecer en la Unión, incluidos los menores no acompañados, con pleno respeto del derecho europeo y del derecho internacional».
Por último, la resolución invita a las autoridades marroquíes a «cumplir sus responsabilidades y compromisos en materia de gestión de fronteras, retorno y cooperación migratoria».
El eurodiputado socialista Juan Fernando López Aguilar denunció el contenido de la resolución, al considerar que el PE había impuesto, con el apoyo de varios grupos políticos, un texto con un «lenguaje ofensivo» que, según él, no aporta «ninguna solución para Ceuta», sino que busca señalar a los responsables y criticar al Gobierno español.
López Aguilar también indicó que su delegación no podía apoyar medidas que contemplaran «la expulsión sin procedimiento de aquellos a quienes califican de ilegales, incluidos los menores no acompañados». Recordó que estos últimos están sujetos a un procedimiento obligatorio para España, previsto por el Pacto sobre Migración y Asilo, así como por el derecho internacional humanitario.
Por su parte, el embajador de Marruecos ante la Unión Europea y la OTAN, Ahmed Reda Chami, afirmó que la resolución del Parlamento Europeo sobre los acontecimientos de Ceuta «no contiene ninguna incriminación ni requerimiento dirigido a Marruecos».
Subrayó que la resolución «no recoge ninguno de los intentos de instrumentalización de la cuestión migratoria».
SG/RT/APA

