El Gobierno maliense prevé un gasto de aproximadamente 4,462646 billones de francos CFA en 2027, equivalentes a unos 6.800 millones de euros. Los ingresos aumentarían a un ritmo superior al de los gastos, aunque persistiría un déficit cercano a los 600.000 millones de francos CFA.
El Gobierno maliense aprobó el viernes 18 de septiembre un proyecto de ley de presupuestos para 2027 que fija los ingresos presupuestarios en 3,866635 billones de francos CFA y los gastos en aproximadamente 462.646 millones de francos CFA.
En comparación con la ley de presupuestos rectificativa de 2026, los ingresos aumentarían en 493.740 millones de francos CFA, es decir, un 14,64%. Los gastos crecerían en 469.326 millones, lo que corresponde a un incremento del 11,75%.
El déficit se situaría así en 596.011 millones de francos CFA, unos 909 millones de euros, frente a los 620.425 millones de 2026. La reducción anunciada alcanza los 24.414 millones de francos CFA, equivalentes al 3,93%.
Los ingresos previstos cubrirían el 86,6% de los gastos. Sin embargo, el comunicado del Consejo de Ministros todavía no precisa las nuevas medidas fiscales, las principales asignaciones sectoriales ni las distintas fuentes previstas para financiar el saldo restante.
El texto deberá remitirse ahora al Consejo Nacional de Transición, que ejerce la función legislativa. Su examen y la publicación de los anexos presupuestarios permitirán conocer los créditos asignados a defensa, educación, sanidad, infraestructuras y servicio de la deuda.
La comparación con 2026 debe tener en cuenta la revisión realizada durante el ejercicio. El presupuesto inicial contemplaba ingresos de 3,057792 billones de francos CFA y gastos de 3,578217 billones. La ley rectificativa añadió 315.103 millones a los ingresos y 415.103 millones a los gastos.
Los recursos adicionales de 2026 procedían, en particular, del impuesto ad valorem sobre la producción minera, cuya recaudación adicional se estimaba en 100.000 millones de francos CFA; de la tributación de las ganancias de las apuestas deportivas, calculada en 50.000 millones; y de las contribuciones destinadas a los fondos mineros, por valor de 165.103 millones.
Los nuevos gastos incluían créditos adicionales para las operaciones de seguridad del territorio, una subvención excepcional de 50.000 millones de francos CFA a la Compañía Maliense para el Desarrollo de los Textiles y asignaciones financiadas con recursos mineros.
Financiación
La ejecución presupuestaria del primer semestre muestra un importante aumento de los ingresos recaudados. Al 30 de junio, los ingresos del presupuesto general habían alcanzado los 1,814240 billones de francos CFA, equivalentes al 61,82% de la previsión anual inicial. Los gastos liquidados se situaban en 1,507502 billones, lo que corresponde a una tasa de ejecución del 43,63%.
Estos datos no incluyen los presupuestos anexos, las cuentas especiales del Tesoro ni determinadas inversiones financiadas con recursos externos. No obstante, muestran que, a mitad del ejercicio, los ingresos avanzaban a un ritmo superior al de los gastos.
El recurso al mercado financiero regional también ocupa un lugar importante en la tesorería del Estado. A finales de junio, las emisiones de letras y títulos del Tesoro habían proporcionado 724.230 millones de francos CFA. Al 2 de septiembre, los recursos brutos movilizados desde enero en el mercado regional alcanzaban aproximadamente 1,1255 billones, teniendo en cuenta las subastas y dos empréstitos obligacionistas colocados mediante sindicación.
Este importe acumulado no corresponde íntegramente a dinero destinado a nuevos gastos. Una parte de las emisiones sirve para reembolsar o sustituir títulos que han llegado a su vencimiento, por lo que es necesario distinguir entre los importes captados y la financiación neta realmente disponible.
La trayectoria de 2027 también deberá evaluarse a la luz de los criterios de la Unión Económica y Monetaria de África Occidental. En la ley rectificativa de 2026, Mali proyectaba un déficit global, incluidas las donaciones, del 2,7% del producto interior bruto (PIB) y una deuda pública equivalente al 41% del PIB. Sin embargo, la presión fiscal, estimada en el 14,3%, seguía por debajo de la norma comunitaria del 20%, mientras que la masa salarial representaba el 41,2% de los ingresos fiscales, frente a un límite máximo del 35%.
El comunicado no indica ni el crecimiento previsto para 2027 ni el PIB nominal utilizado para elaborar el presupuesto. Por tanto, todavía no permite expresar el déficit en relación con el tamaño de la economía. La composición de los ingresos permitirá conocer, sobre todo, cómo pretende el Estado movilizar cerca de 494.000 millones de francos CFA adicionales en un año, sin hacer recaer el esfuerzo en unos pocos gravámenes excepcionales o en un endeudamiento más costoso.
SG/RT/APA

