Las elecciones legislativas celebradas el 23 de septiembre en Marruecos registraron una elevada participación en las provincias del sur del Reino, según datos oficiales comunicados por el ministro del Interior.
La tasa de participación en las elecciones legislativas del 23 de septiembre alcanzó el 77 % en la región de Laayún-Sakia El Hamra, el 53,48 % en la región de Guelmim-Ued Nun y el 61 % en la región de Dajla-Ued Edahab, indicó el ministro del Interior, Abdelouafi Laftit, quien presentó durante la noche del miércoles 23 al jueves 24 de septiembre los resultados provisionales de las elecciones legislativas.
Según el ministro, estas tasas «constituyen una perfecta ilustración del apego de los ciudadanos de estas queridas provincias a su marroquinidad y de su implicación efectiva en las diferentes instituciones representativas».
Los comicios, que registraron una participación del 38,08 % a nivel nacional, fueron ganados por el Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), con 97 escaños. La Agrupación Nacional de Independientes (RNI) ocupó el segundo lugar con 66 escaños, seguida del Partido Istiqlal (PI, 65), el Partido Justicia y Desarrollo (PJD, 54), el Movimiento Popular (MP, 29), la Unión Socialista de Fuerzas Populares (USFP, 26) y el Partido del Progreso y el Socialismo (PPS, 19).
A continuación se situaron la Unión Constitucional (UC, 17 escaños), el Movimiento Democrático y Social (MDS, 8), la Alianza de Izquierda (AG, 8), el Frente de Fuerzas Democráticas (FFD, 2), el Partido de la Equidad (PE, 2), el Partido de los Neodemócratas (PND, 1) y el Partido de la Unidad y la Democracia (PUD, 1), precisó Laftit.
El ministro indicó que la participación alcanzó el 38,08 % del censo electoral nacional, frente al 50,86 % en 2021 y al 42,27 % en 2016, y señaló que en los comicios del 23 de septiembre participaron cerca de seis millones de electores, de un total de 15,8 millones de inscritos.
Según Laftit, la votación en todo el territorio nacional se desarrolló en buenas condiciones y con normalidad, salvo algunos casos aislados que no afectaron al buen desarrollo del proceso. Para garantizar el acceso al voto, se habilitaron 40.694 colegios electorales en todo el Reino, coordinados por 3.931 oficinas centrales. En la contienda participaron 28 partidos políticos, incluida una alianza, con 1.847 listas locales y regionales que reunían a 7.277 candidatos. La intensidad de la competición se tradujo en una media de 18 candidatos por cada escaño.
La participación femenina también fue significativa, con 2.659 candidaturas de mujeres, equivalentes al 37 % del total. De ellas, 1.783 concurrieron en las circunscripciones regionales, 876 en las locales y 120 encabezaron listas locales.
Al señalar que esta cita nacional constituyó una nueva etapa en el proceso de construcción democrática e institucional del país y otra oportunidad para consolidar la opción democrática y el papel de las instituciones electas, el ministro recordó que los comicios fueron objeto de una preparación marcada por una serie de reformas legislativas y organizativas destinadas a mejorar la calidad del proceso electoral, moralizar la vida política y reforzar la transparencia, la integridad y la igualdad de oportunidades entre los distintos candidatos, además de fomentar la participación de las mujeres y los jóvenes y ampliar su presencia en la institución legislativa.
En este sentido, sostuvo que las autoridades públicas velaron, desde el inicio de las distintas etapas de preparación de las elecciones, por reunir las garantías jurídicas, judiciales e institucionales necesarias para que se desarrollaran en un clima político sano, así como por garantizar la aplicación estricta de las diferentes disposiciones legales que regulan el proceso electoral.
En este marco, y en aplicación de las Altas Instrucciones dirigidas por el rey Mohammed VI al ministro del Interior y al presidente del Ministerio Público para velar por el buen desarrollo de las elecciones legislativas, se activaron la comisión central y las comisiones regionales y provinciales de seguimiento del proceso electoral.
El objetivo era adoptar las medidas necesarias para garantizar el respeto de las operaciones electorales y hacer frente de inmediato a cualquier circunstancia que pudiera perjudicarlas, hasta la proclamación de los resultados, precisó Laftit.
Por otra parte, el ministro señaló que un total de 3.006 observadores cubrieron el proceso electoral, de los cuales 2.023 pertenecían a asociaciones de la sociedad civil y 783 al Consejo Nacional de Derechos Humanos (CNDH), además de 200 observadores extranjeros en representación de organizaciones no gubernamentales y organismos internacionales y regionales de África, Europa, América del Norte, América Latina y Oriente Medio.
Según el ministro, esta presencia refleja la apertura de la experiencia marroquí a su entorno internacional y consolida su interacción con las mejores prácticas democráticas.
El nuevo jefe del Gobierno procederá del partido que haya obtenido el mayor número de escaños en estas elecciones legislativas. Nombrado por el rey Mohammed VI, tendrá la responsabilidad de formar un Ejecutivo para un mandato de cinco años.
SG/RT/APA

