Gracias a sus opciones en materia de diversificación de la matriz energética, Marruecos se sitúa ahora en el cuarto lugar de los intercambios de energía limpia entre los países árabes. Este resultado marca una etapa importante en la transformación del Reino hacia las energías renovables, según el último informe de Dhaman.
El mercado árabe de la electricidad y las energías renovables alcanzó en 2024 un valor comercial total de 363.000 millones de dirhams (39.200 millones de dólares), de acuerdo con un nuevo informe publicado por la Sociedad Árabe de Garantía de las Inversiones y de los Créditos a la Exportación (Dhaman).
Cinco países —Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Irak, Catar y Marruecos— concentran por sí solos el 81 % de estos intercambios, lo que confirma la preeminencia de un número reducido de economías energéticas en el mundo árabe. Marruecos destaca por una progresión notable: sus exportaciones de electricidad y de equipos vinculados a las energías renovables alcanzaron 3.300 millones de dirhams (360 millones de dólares), equivalentes al 4,7 % del total regional, lo que lo posiciona en el cuarto lugar árabe. Este desempeño constituye un hito en la transformación del Reino, que ha pasado de ser un gran importador de energía a un exportador estratégico en el mercado regional.
El informe, titulado «Electricidad y energías renovables en los países árabes», subraya los avances de Marruecos en la implementación de su estrategia energética nacional, basada en la diversificación de la matriz energética y la atracción de inversión extranjera directa. Entre 2003 y 2024, el Reino movilizó más de 352.000 millones de dirhams (38.100 millones de dólares) en energías limpias, lo que representa el 11 % del total de las inversiones árabes en este sector.
Estas inversiones se han traducido en resultados concretos sobre el terreno: 55 grandes proyectos han visto la luz, contribuyendo a la creación de más de 12.000 empleos, es decir, el 15 % de los nuevos puestos generados en la región.
Marruecos, junto con Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Mauritania y Jordania, concentra el 69 % de los proyectos y el 83 % de los capitales invertidos en energías renovables a escala árabe.
El informe destaca asimismo el papel estratégico de Marruecos como «puente energético» entre el Magreb y el África subsahariana, reforzando su condición de polo regional de las energías verdes. Iniciativas estructurantes como el complejo solar Noor en Ouarzazate, los proyectos eólicos del sur y las nuevas interconexiones eléctricas ilustran la coherencia de una política energética orientada a la sostenibilidad.
Según Dhaman, la producción eléctrica árabe debería crecer a un ritmo medio del 4,2 % anual en los próximos años. Esta dinámica sitúa a países como Marruecos a la vanguardia de la transición energética regional, llamados a desempeñar un papel clave como plataforma de exportación e integración energética entre Europa, el mundo árabe y África.


