Las autoridades de Mozambique ordenaron la evacuación de las zonas bajas en las provincias de Inhambane, Gaza y Sofala, ante el temor de una segunda ola de inundaciones.
La presidenta del Instituto Nacional de Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres (INGD), Luísa Meque, instó a la población a refugiarse en áreas seguras y mantenerse alerta frente a la evolución de la situación.
Equipos técnicos ya están desplegados en las regiones afectadas para supervisar los riesgos y reforzar las medidas preventivas, mientras se han identificado espacios para acoger a los evacuados.
La alerta se produce en medio de una de las temporadas de lluvias más mortíferas de los últimos años en el país.
Desde octubre, las inundaciones y tormentas han dejado alrededor de 280 muertos y cerca de 900.000 afectados, según datos oficiales.
El impacto material es considerable: más de 15.000 viviendas destruidas, además de daños en escuelas, centros de salud y lugares de culto.
El sector agrícola también ha sufrido graves pérdidas, con más de 267.000 hectáreas de cultivos arrasadas y más de medio millón de cabezas de ganado perdidas.
Con la temporada de lluvias prolongándose hasta abril, las autoridades temen que nuevas tormentas agraven aún más la crisis humanitaria.


