Seis ciudadanos chadianos fueron secuestrados en la región del lago Chad por el grupo yihadista Boko Haram, que afirma tenerlos retenidos y ha difundido videos, ampliamente compartidos en línea, en los que se muestra la ejecución de uno de los rehenes, lo que hace temer una nueva escalada de la violencia.
En otro video, uno de los cautivos, que se presenta como médico, lanza un llamado urgente a las autoridades chadianas. Afirma que sus captores exigen un rescate de 500 millones de francos CFA para su liberación y la de los demás rehenes. Visiblemente bajo coacción, implora al presidente y al gobierno que intervengan rápidamente para lograr su liberación.
A su vez, un miembro del grupo armado amenaza con actuar aún más en caso de no pago, exigiendo que la suma sea entregada «en el menor plazo posible». Estos métodos se inscriben en una estrategia bien conocida de Boko Haram, que utiliza secuestros, ejecuciones y propaganda en video para ejercer presión psicológica sobre las autoridades y las poblaciones.
Este secuestro ocurre en un contexto de seguridad ya frágil en la zona del lago Chad, escenario habitual de ataques yihadistas. Se produce apenas unas horas después de la visita del presidente chadiano, Mahamat Idriss Déby Itno, a Nigeria, donde la cooperación regional contra el terrorismo figuraba en el centro de las discusiones.
Por el momento, las autoridades de Yamena no han reaccionado oficialmente a estos hechos. Esta ausencia de comunicación alimenta la preocupación sobre el destino de los rehenes, mientras la región sigue bajo la amenaza persistente de grupos armados activos en el entorno del lago Chad.


