Colombia reafirmó este lunes 10 de agosto, en un nuevo comunicado, su reconocimiento de la soberanía de Marruecos sobre la totalidad de su territorio, incluido el Sáhara, y anunció la suspensión de su reconocimiento de la autoproclamada «RASD».
En un nuevo comunicado hecho público por el Ministerio colombiano de Relaciones Exteriores, Bogotá indicó que esta decisión se adopta tras una «revisión soberana» del reconocimiento de la autoproclamada «RASD» concedido por el anterior Gobierno, teniendo en cuenta que esta «no es reconocida por las Naciones Unidas como Estado miembro», y en el marco del fortalecimiento de la asociación estratégica entre Colombia y el Reino de Marruecos.
Esta decisión implica que «no habrá ningún contacto político o diplomático, ningún intercambio de misiones ni ningún apoyo a la “RASD” en los foros multilaterales, incluidas las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad, donde Colombia ocupa actualmente un asiento como miembro no permanente», añade el comunicado.
Bogotá señala que esta decisión «respeta plenamente el derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y el marco establecido por la Resolución 2797 (2025) del Consejo de Seguridad relativa a la cuestión del Sáhara».
Esta reorientación confirma, además, la voluntad de Colombia de «revitalizar sus relaciones con Marruecos, socio desde hace casi cincuenta años», sobre la base de una «visión a largo plazo» y con la convicción de construir una «relación renovada», en la que el acercamiento bilateral servirá plenamente a los intereses de ambos pueblos.
La nueva dinámica entre Rabat y Bogotá se sustentará en una cooperación «ambiciosa y concreta», con un considerable potencial en materia de «intercambios comerciales, promoción de las inversiones, turismo, seguridad alimentaria, desarrollo portuario y logístico, así como fortalecimiento de la conectividad atlántica».
Según Rabat, esta decisión se produce tras la participación, el pasado 7 de agosto en Cali (Colombia), del ministro de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, quien representó al Rey Mohammed VI en la ceremonia de investidura del presidente colombiano, Abelardo de la Espriella.
Con ello se plasma la voluntad común del soberano marroquí y del presidente Abelardo de la Espriella de abrir un nuevo capítulo en las relaciones entre Marruecos y Colombia, basado en una visión estratégica de largo plazo y con la ambición de elevar la asociación entre ambos países a un nivel sin precedentes, añade el comunicado.
SG/RT/APA

