Las autoridades federales de Somalia anunciaron el fin del mandato de la administración del Estado del Suroeste, abriendo paso a un proceso de transición hacia una nueva dirección local.
El gobierno central indicó que iniciará un proceso para reemplazar a la actual administración, que se opone firmemente a esta decisión, en un contexto de crecientes tensiones políticas.
El presidente del Estado del Suroeste, Ali Said Fiqi, acusó a Mogadiscio de desviar ayuda militar egipcia para alimentar disturbios internos, afirmando que dichas armas no estaban destinadas a la protección de la población.
En paralelo, varios parlamentarios vinculados a esta administración fueron detenidos en el aeropuerto internacional Aden Adde cuando intentaban viajar al extranjero, en medio de la suspensión de las actividades parlamentarias.
El Ministerio federal del Interior declaró que el actual presidente regional ya no está autorizado a gobernar y que supervisará la designación de un nuevo liderazgo, en una decisión que podría agravar la tensión entre el poder central y los estados federados en Somalia.


