El Egipto apuesta por reforzar su cooperación con el sector privado para impulsar el crecimiento y estabilizar los equilibrios macroeconómicos.
El presidente Abdel Fattah al-Sisi examinó las principales orientaciones del proyecto de presupuesto 2026-2027, poniendo el acento en la creación de un «nuevo partenariado con el sector privado», según un comunicado oficial publicado el 24 de marzo. La reunión se celebró en presencia del primer ministro Mostafa Madbouly y del ministro de Finanzas Ahmed Kouchouk, en un contexto de búsqueda de equilibrio entre reactivación económica y disciplina presupuestaria.
En el centro de las discusiones figura la introducción de «facilidades fiscales y aduaneras» destinadas a estimular la inversión y mejorar la visibilidad de los actores económicos. El gobierno también prevé ampliar la base impositiva sin imponer cargas significativas adicionales, con el objetivo de reforzar la confianza y mejorar la calidad de los servicios públicos.
Esta orientación se acompaña de objetivos macroeconómicos concretos. El Ministerio de Finanzas apunta a un crecimiento del 5,4% y a la estabilización de la inflación, además de prever una asignación de 90.000 millones de libras egipcias —aproximadamente 1.700 millones de euros— para apoyar la actividad económica.
El presupuesto incluye igualmente la continuidad del apoyo al sector energético y la consecución de un superávit primario estimado en 1,2 billones de libras.
La estrategia presupuestaria busca un equilibrio entre el apoyo al crecimiento y la consolidación de las finanzas públicas. Las autoridades anticipan una mejora de los indicadores relacionados con el servicio de la deuda y la continuación de la reducción del ratio deuda/PIB. Paralelamente, se prevén aumentos significativos en los presupuestos de salud y educación, incluyendo una revalorización salarial para docentes y funcionarios por encima de la inflación.
Esta dinámica pretende reforzar el papel del sector privado en la economía egipcia, en complemento de las reformas estructurales emprendidas en los últimos años. El presidente Al-Sisi insistió en la necesidad de atraer más inversiones, tanto nacionales como extranjeras, mediante el mantenimiento de un diálogo directo con los actores económicos internacionales y la continuación de las reformas institucionales.
A nivel regional, esta orientación refleja una tendencia más amplia en varias economías africanas, donde el recurso al sector privado se consolida como un instrumento clave para sostener el crecimiento, diversificar las economías y reforzar la resiliencia frente a los choques externos.

