Un aviso de huelga de 72 horas, presentado el 21 de abril de 2026 por los principales sindicatos de la educación en Malí y previsto del 13 al 15 de mayo, genera incertidumbre sobre la realización de los exámenes de fin de curso, en un contexto marcado por el cierre de miles de escuelas debido a la inseguridad.
Los sindicatos denuncian la aplicación parcial de acuerdos con el Estado, retrasos en el pago de primas y fallos en la gestión del personal. También critican una reciente decisión del Ministerio de Educación sobre el redepliegue de docentes.
El preaviso abre un periodo de negociación de quince días con las autoridades antes de cualquier paralización efectiva de las clases.
Esta amenaza se produce en un momento clave del calendario escolar, con los primeros exámenes previstos a partir del 11 de mayo, seguidos por otras pruebas en junio.
El sistema educativo maliense sigue debilitado por la inseguridad, que ha provocado el cierre de numerosas escuelas.
Según datos del Cluster Educación, en marzo de 2026 permanecían cerradas 2.374 escuelas, afectando a más de 712.000 alumnos y 14.000 docentes.


