La 165.ª sesión ordinaria del Consejo de la Liga de los Estados Árabes a nivel ministerial celebró este lunes 22 de junio sus trabajos en la capital jordana, con la participación de Marruecos y de los ministros de Asuntos Exteriores de los países miembros.
La delegación marroquí estuvo encabezada por el ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita. También formaron parte de la delegación el embajador de Marruecos en Egipto y representante permanente ante la Liga Árabe, Mohamed Aït Ouali; el embajador del Reino en Jordania, Fouad Akhrif; el director de Asuntos Magrebíes, Árabes e Islámicos del Ministerio, Khalid Bencheikh; y el representante permanente adjunto de Marruecos ante la organización, Hicham Ould Essalay.
La reunión se enmarca en la continuidad de los trabajos de la 165.ª sesión ordinaria del Consejo de la Liga Árabe, celebrada el pasado 29 de marzo por videoconferencia bajo la presidencia del Reino de Baréin.
Durante esta sesión, los ministros examinaron diversos asuntos árabes y regionales incluidos en el orden del día, así como los últimos acontecimientos en la región y los mecanismos para coordinar las posiciones árabes sobre cuestiones de interés común, con el objetivo de reforzar la acción árabe conjunta y hacer frente a los desafíos actuales.
Uno de los principales puntos abordados fue la aprobación del nombramiento del exministro egipcio de Asuntos Exteriores, Nabil Fahmy, como nuevo secretario general de la Liga de los Estados Árabes.
Fahmy asumirá oficialmente sus funciones a comienzos de julio, sucediendo a Ahmed Aboul Gheit, cuyo mandato concluye a finales del presente mes.
Antes de la apertura oficial de la sesión, los ministros árabes de Asuntos Exteriores mantuvieron una reunión consultiva a puerta cerrada, convocada por el viceprimer ministro y ministro jordano de Asuntos Exteriores y de Expatriados, Ayman Safadi, con el fin de coordinar posiciones sobre los distintos expedientes y cuestiones sensibles incluidos en la agenda.
La reunión de Amán refleja la voluntad de los países árabes de fortalecer la coordinación política y diplomática frente a los desafíos regionales, en un contexto marcado por importantes cuestiones de seguridad, desarrollo y estabilidad en el mundo árabe.
SG/RT/APA


