El Rey Mohammed VI afirmó que la regionalización avanzada adoptada por Marruecos constituye una opción estratégica destinada a modernizar las estructuras del Estado, consolidar la democracia local y promover un desarrollo territorial equilibrado.
En un mensaje dirigido a los participantes en el VIII Congreso Mundial de Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU), inaugurado este martes en Tánger, el Soberano señaló que la regionalización avanzada representa una elección estratégica mediante la cual el Estado busca modernizar sus instituciones, fortalecer la democracia local, liberar las capacidades y energías de los territorios, consagrar el principio de equidad entre las regiones y adaptar el desarrollo a las especificidades y necesidades de cada territorio.
El monarca destacó que, gracias a esta visión, la región se consolida como un espacio adecuado para la planificación estratégica, la atracción de inversiones, el impulso de la economía local y una mayor integración entre los programas sectoriales y territoriales.
Asimismo, subrayó que el papel de las prefecturas, provincias y colectividades territoriales se ha fortalecido dentro de un marco de complementariedad institucional basado en la libre administración, la solidaridad, la cooperación y la rendición de cuentas. El mensaje real fue leído por el ministro del Interior, Abdelouafi Laftit.
Mohammed VI explicó que el objetivo de esta reforma es establecer una organización territorial innovadora, capaz no solo de gestionar las necesidades cotidianas, sino también de anticipar transformaciones futuras, orientar la inversión, acompañar las transiciones digital y ecológica, mejorar los servicios públicos y favorecer la inclusión de jóvenes, mujeres y colectivos vulnerables en la dinámica del desarrollo.
El Soberano recordó que, desde su acceso al Trono, la reforma territorial ha constituido una orientación estratégica fundamental del proyecto de desarrollo marroquí, basada en la convicción de que la modernidad de un Estado no depende únicamente de la solidez de sus instituciones centrales, sino también de su capacidad para otorgar a los territorios mayores competencias de iniciativa y participación.
Asimismo, destacó que la experiencia marroquí de descentralización y regionalización avanzada se inscribe en una visión más amplia de desarrollo territorial integrado, concebido como un espacio para movilizar recursos, generar alianzas y armonizar los programas nacionales con las iniciativas locales.
En este marco, Marruecos ha puesto en marcha una nueva generación de programas integrados de desarrollo territorial, orientados a identificar con precisión las necesidades de la población, escuchar a los actores locales y establecer prioridades en sectores clave como el empleo, la educación, la salud, el agua y la mejora de las infraestructuras territoriales.
El Rey subrayó que la importancia de estos programas radica tanto en los proyectos que impulsan como en la metodología que promueven, basada en la concertación, la contratación-programa, el seguimiento, la evaluación, la eficiencia en la asignación de recursos y la correlación entre objetivos y resultados.
Mohammed VI señaló además que el éxito de la gobernanza territorial depende de la capacidad de las instituciones electas para asumir plenamente sus responsabilidades, del fortalecimiento de las competencias de los representantes locales y del desarrollo de mecanismos de concertación y asociación entre los distintos niveles de gestión pública.
En el plano internacional, el Soberano destacó que Marruecos continúa promoviendo la cooperación descentralizada como una herramienta para compartir experiencias y conocimientos entre colectividades territoriales, especialmente con sus homólogas africanas.
En este contexto, puso de relieve el papel del Fondo Africano de Apoyo a la Cooperación Internacional Descentralizada (FACDI), creado en 2020, que se ha convertido en un mecanismo innovador para respaldar asociaciones territoriales con impacto real y consolidar una cooperación africana centrada en el desarrollo local, la buena gobernanza, el fortalecimiento de capacidades y el intercambio de experiencias.
Considerado uno de los principales encuentros del movimiento municipal mundial, el Congreso de Tánger reúne a más de 3.000 participantes, entre ellos ministros responsables de la descentralización, alcaldes de grandes metrópolis y capitales, expertos, actores económicos, profesionales de la gestión local y representantes de medios de comunicación.
El evento se celebra en un contexto internacional marcado por la creciente importancia de los gobiernos locales y regionales frente a los desafíos del desarrollo sostenible, el cambio climático y la inclusión social.
SG/RT/APA


