El Gobierno de Malí presentó una Estrategia Nacional de Lucha contra la Mendicidad, acompañada de un Plan de Acción 2026-2028, con el objetivo de reducir de forma duradera este fenómeno, especialmente cuando afecta a los niños, según el comunicado del Consejo de Ministros del 25 de junio.
La presentación fue realizada por el primer ministro, jefe del Gobierno maliense, durante una reunión del Consejo de Ministros presidida en el Palacio de Koulouba por el general Assimi Goïta, presidente de la Transición.
Según las autoridades malienses, la mendicidad ha experimentado una evolución preocupante durante las últimas décadas en los centros urbanos y semiurbanos del país. El Gobierno considera que esta práctica tiende a convertirse en un medio de subsistencia para numerosos hogares y personas que viven en condiciones de gran precariedad.
El comunicado subraya que este fenómeno tiene repercusiones sobre la protección de la infancia, la cohesión social, el desarrollo humano y la estabilidad nacional. La estrategia se basa en la prevención, la protección, la inclusión socioeconómica, la responsabilización de las familias y las comunidades, así como en la promoción de una educación inclusiva conforme a los valores religiosos y republicanos de Malí.
El plan contempla también la reinserción de las personas vulnerables, el fortalecimiento de la responsabilidad parental, la supervisión y el acompañamiento de las escuelas coránicas, así como la integración progresiva de la enseñanza religiosa en el sistema educativo nacional.
El comunicado no ofrece una estimación oficial del número de personas afectadas por la mendicidad en Malí. No obstante, los datos disponibles muestran que este fenómeno se desarrolla en un contexto de elevada vulnerabilidad infantil.
Según el Departamento de Trabajo de Estados Unidos, el 30,4 % de los niños malienses de entre 5 y 14 años trabajan, lo que representa cerca de 1,9 millones de menores. La misma fuente identifica la mendicidad forzada, especialmente la impuesta por algunos maestros coránicos, entre las peores formas de trabajo infantil registradas en el país.
Por su parte, UNICEF estima que el cierre de más de 2.320 escuelas afecta la escolarización de 696.000 niños en Malí en 2026. La organización señala además que casi dos millones de niños necesitan apoyo educativo y que más de dos millones requieren servicios de protección.
Una estimación de la Coalición Maliense por los Derechos del Niño sitúa en más de 20.000 el número de niños en situación de calle expuestos a la mendicidad, de los cuales el 43 % son niñas. Aunque esta cifra no constituye un censo oficial, ofrece una referencia sobre la magnitud del fenómeno que las autoridades pretenden combatir.
La estrategia se enmarca en la visión nacional «Mali kura nɛtaasira ka ben san 2063 ma», en la Estrategia Nacional para la Emergencia y el Desarrollo Sostenible 2024-2033, así como en las políticas nacionales relativas a la protección social, la protección de la infancia y la prevención del extremismo violento.
El Gobierno aún no ha precisado el coste del Plan de Acción 2026-2028 ni el calendario detallado para su aplicación. Estos elementos permitirán evaluar los recursos que se destinarán a los servicios sociales, las colectividades territoriales, las familias, las escuelas coránicas y los programas de reinserción.
La aplicación de la estrategia será objeto de seguimiento mediante las medidas anunciadas en materia de protección de la infancia, supervisión educativa, acompañamiento de las personas vulnerables y fortalecimiento de la responsabilidad de las familias.
SG/RT/APA

