Senegal dispone ahora de una mejor visión de sus ventajas y de las condiciones necesarias para desarrollar una industria nacional de combustibles sostenibles de aviación (SAF), declaró este lunes el director general de la Oficina Regional de la OACI para Africa del oeste y Central, Romain Ekoto.
«Senegal dispone ahora de una mejor visión de sus ventajas y de las condiciones necesarias para desarrollar y estructurar una industria SAF», indicó el director regional de la OACI durante la presentación del informe del estudio de viabilidad sobre los combustibles sostenibles de aviación en Senegal, organizada por la ANACIM en Dakar.
Realizado en el marco del programa ACT-SAF de la OACI, con el apoyo financiero de la Unión Europea, el estudio, iniciado en septiembre de 2025, analizó los recursos disponibles, las tecnologías de conversión, las infraestructuras, las condiciones del mercado y los aspectos económicos y regulatorios.
El estudio identifica varias materias primas que podrían aprovecharse para producir SAF, entre ellas la melaza de caña de azúcar, la typha, la manzana de anacardo, el neem y la jatrofa.
Según el director general de la ANACIM, Dr. Diaga Basse, Senegal dispone asimismo de potencial energético e industrial y de una posición geográfica favorable. No obstante, subrayó que estas ventajas deben estructurarse para permitir el surgimiento de una industria «competitiva, sostenible y económicamente viable».
El desarrollo de los SAF deberá movilizar, según Basse, a varios sectores, entre ellos la agricultura, la energía, el medio ambiente, la industria, la investigación y las finanzas.
La próxima etapa será la realización de un Business Implementation Study, destinado a profundizar en los modelos económicos, las tecnologías, las necesidades de inversión y los mecanismos de financiación, con el objetivo de impulsar proyectos «concretos, competitivos y financiables».
Para Romain Ekoto, esta dinámica podría contribuir a la descarbonización del transporte aéreo y, al mismo tiempo, generar nuevas oportunidades económicas, industriales y de empleo. Senegal podría así posicionarse como un actor del desarrollo de los SAF en Africa del oeste.
Por su parte, el director general del AIBD, Cheikh Bamba Dièye, aseguró que el aeropuerto está preparado para acompañar este proceso. Mencionó, en particular, las iniciativas emprendidas en materia de transición energética, entre ellas un proyecto de campos solares de 18 MW, acompañado de una capacidad de almacenamiento anunciada de 50 MW.
Para las autoridades senegalesas, el desafío consiste ahora en transformar los resultados del estudio de viabilidad en proyectos concretos y hacer de los SAF tanto una herramienta de descarbonización como una oportunidad de desarrollo industrial para el país.
SG/RT/APA

