El presidente del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, descartó cualquier implicación Marruecos en la crisis migratoria registrada en Ceuta el pasado mes de julio y denunció la instrumentalización política de esta cuestión en su país.
En una entrevista televisiva emitida el lunes por la noche, el jefe del Gobierno español afirmó que ningún elemento concreto permite atribuir a Marruecos un papel en los movimientos de migrantes hacia Ceuta. Asimismo, arremetió contra las falsas informaciones, «dignas de Netflix», que circulan sobre su actuación en la crisis migratoria de Ceuta, en referencia a los rumores según los cuales estaría siendo objeto de un chantaje por parte de Marruecos.
Desde la llegada masiva de decenas de miles de migrantes al enclave español desde Marruecos a finales de julio, Pedro Sánchez ha asegurado en todo momento que no dispone de ninguna prueba tangible de la implicación de Rabat en esta crisis, en respuesta a las acusaciones formuladas, en particular, por el Partido Popular (derecha) y su líder, Alberto Núñez Feijóo.
«Las relaciones entre los países, y particularmente entre vecinos, deben ser relaciones basadas en el respeto y en los hechos, no en las elucubraciones ni en el desprecio», declaró el presidente del Gobierno español, invitado el lunes por la noche al programa «El Intermedio» de la cadena La Sexta.
«Estas falsas informaciones que circulan sobre el teléfono móvil u otras cuestiones, bueno, quizá estén muy bien para una serie de Netflix, pero la realidad debe construirse sobre hechos y no sobre falsas informaciones», insistió.
«A día de hoy… no existe ninguna información que establezca de manera sólida la responsabilidad de Marruecos en esta oleada a la que nos enfrentamos el 31 de julio», afirmó.
En el mismo sentido, rechazó la interpretación según la cual los mensajes de WhatsApp del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), enviados al jefe de gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta, «constituían una alerta que anunciaba lo que realmente iba a suceder».
El presidente del Gobierno español elogió la movilización de las autoridades marroquíes, afirmando que supieron gestionar de manera inteligente la afluencia de migrantes con el fin de minimizar los riesgos para ellos.
Sánchez afirmó que 200 marroquíes regresan cada día a su país por iniciativa propia debido a la falta de oportunidades. Asimismo, estimó que «de aquí a finales de año» el Gobierno español prevé que todos los inmigrantes que deban ser expulsados lo sean y que únicamente permanezcan aquellos que tengan derecho al asilo.
Marruecos reaccionó recientemente, mediante un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores, a las sospechas sobre una eventual responsabilidad de las autoridades del Reino en esta crisis, rechazando servir de «chivo expiatorio» de «ajustes de cuentas políticos» en España.
Rabat reafirmó su compromiso con la asociación con Madrid, al tiempo que rechazó las acusaciones y las posiciones expresadas en el debate migratorio español.
SG/RT/APA

