Marruecos se prepara para una nueva cita electoral de gran importancia con las elecciones legislativas previstas para el miércoles 23 de septiembre de 2026. El futuro de los partidos políticos queda en manos de los cerca de 16 millones de electores llamados a las urnas.
Estos comicios legislativos determinarán el lugar que ocupará cada formación política y la confianza de los ciudadanos marroquíes en los partidos, en particular en los tres que integraban la coalición gubernamental saliente, dirigida por Aziz Akhannouch: la Agrupación Nacional de Independientes (RNI), el Partido Autenticidad y Modernidad (PAM) y el Partido del Istiqlal (PI).
La votación permitirá renovar los 395 escaños de la Cámara de Representantes, primera cámara del Parlamento, y determinar la nueva mayoría parlamentaria que deberá respaldar al próximo Gobierno.
Estas elecciones legislativas constituyen un momento clave de la vida institucional de Marruecos, puesto que definirán los equilibrios políticos para los próximos cinco años y abrirán el camino a la formación de un nuevo equipo gubernamental.
La actual coalición gubernamental, dirigida por Aziz Akhannouch, se juega su futuro en estas elecciones. Los partidos que concurren a los comicios buscan atraer a los jóvenes electores a las urnas prometiéndoles, sobre todo, empleo y viviendas dignas, entre otros compromisos.
De conformidad con las disposiciones constitucionales, el partido que quede en primer lugar en las elecciones deberá encargarse de formar Gobierno. Así, el rey nombrará al futuro jefe del Gobierno entre los miembros del partido que obtenga el primer puesto en las legislativas, en aplicación del artículo 47 de la Constitución.
Posteriormente, el futuro Gobierno deberá obtener la confianza de los diputados de la Cámara de Representantes tras presentar su programa para los próximos cinco años.
Cerca de 16 millones de electores marroquíes estarán llamados a elegir a sus representantes en la Cámara de Representantes. Para estos comicios se han presentado 1.850 listas de candidaturas en todo el país, con un total de 7.288 candidaturas, lo que representa una media de más de 18 candidaturas por escaño, según los datos del Ministerio del Interior.
En total, 28 formaciones políticas han participado en este proceso, incluida una coalición de partidos constituida con motivo de estas elecciones. También se han presentado dos listas de candidaturas sin afiliación política en dos circunscripciones electorales locales. En las circunscripciones locales se han registrado 1.615 listas, que agrupan a 5.505 candidatas y candidatos, frente a las 1.472 listas con 5.046 candidaturas presentadas en las elecciones legislativas de 2021.
En las 12 circunscripciones electorales regionales, reservadas exclusivamente a las mujeres, se han presentado 235 listas con 1.783 candidatas, lo que supone una media de 20 candidaturas por escaño.
Las candidaturas femeninas ascienden a un total de 2.658, es decir, el 36,47% del conjunto de las candidaturas. De ellas, 1.783 corresponden a las circunscripciones electorales regionales y 875 a las locales. Además, 121 listas presentadas en las circunscripciones electorales locales están encabezadas por mujeres.
Entre los miembros del Parlamento actualmente en ejercicio que han presentado su candidatura a esta cita electoral figuran 227 parlamentarios: 204 diputados, 20 diputadas y tres consejeros.
Los electores no votan directamente por un candidato único, sino por una lista presentada por un partido político o una coalición. Posteriormente, los escaños se distribuyen entre las distintas formaciones en función de los resultados obtenidos en cada circunscripción.
De los 395 escaños, 305 se asignan en las circunscripciones locales, mientras que 90 corresponden a las circunscripciones regionales. Este último mecanismo busca, en particular, reforzar la representación de las mujeres en el Parlamento y favorecer una mayor diversidad en la composición de la Cámara.
Antes de las elecciones legislativas se organizó una revisión extraordinaria de las listas electorales, del 15 de mayo al 13 de junio, para permitir la inscripción de nuevos electores y la actualización de los datos de los ciudadanos que habían cambiado de domicilio. Este procedimiento tiene por objeto garantizar una mayor fiabilidad del censo electoral y facilitar la participación ciudadana. La votación se desarrolla conforme al principio del secreto del voto, antes del escrutinio realizado según los procedimientos establecidos por la ley.
Entre las principales fuerzas representadas en el Parlamento saliente figuran la Agrupación Nacional de Independientes (RNI), el Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), el Partido del Istiqlal (PI), la Unión Socialista de Fuerzas Populares (USFP), el Movimiento Popular (MP), el Partido del Progreso y del Socialismo (PPS) y el Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD).
La campaña electoral, iniciada el 10 de septiembre, ha brindado a los dirigentes de las formaciones políticas y a los candidatos la oportunidad de realizar giras y desplazamientos por distintas zonas del país para exponer sus programas y los compromisos asumidos respecto a las cuestiones que preocupan a los ciudadanos: el poder adquisitivo, el empleo, la reforma del sistema sanitario, la educación, la protección social, la gestión del agua, la inversión y la competitividad económica.
El desafío para los partidos consiste en convencer a los electores de su capacidad para responder a las expectativas sociales y económicas, pero también en obtener un peso parlamentario suficiente para participar en la formación del próximo Gobierno. El PAM, miembro de la mayoría saliente, ha presentado un programa electoral estructurado en torno a 20 compromisos distribuidos en cinco grandes ejes, con un coste global de 350.000 millones de dírhams.
La formación explicó que la financiación de este programa debería basarse, en particular, en los frutos de un crecimiento inclusivo estimado en una media del 5%, la recaudación de impuestos impagados, calculados en 300.000 millones de dírhams, y 40.000 millones de dírhams procedentes de las contribuciones de las regiones. El resto debería provenir de otras fuentes de financiación.
Por su parte, la RNI sitúa el poder adquisitivo, la mejora de los ingresos y la consolidación del Estado social en el centro de su programa para las elecciones legislativas de 2026, mientras que el Partido del Istiqlal ha presentado un programa que contiene 99 medidas.
La comisión especial encargada de acreditar a las observadoras y los observadores electorales ha autorizado a 3.006 personas para seguir las distintas etapas de los comicios del 23 de septiembre. Estas personas acreditadas para observar las elecciones legislativas marroquíes representan al Consejo Nacional de Derechos Humanos (CNDH), a asociaciones marroquíes y a organismos y organizaciones internacionales.
SG/RT/APA

