La Comisión Europea elogió este sábado los «esfuerzos conjuntos» de Marruecos y España en la gestión de la situación migratoria en Ceuta y la continuidad de los retornos hacia territorio marroquí, una semana después de las llegadas masivas a la ciudad.
La comisaria europea para el Mediterráneo, Dubravka Šuica, afirmó que mantiene «contacto regular» con el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, según una declaración difundida en las redes sociales. La Unión Europea «aprecia los esfuerzos conjuntos de Marruecos y España» para controlar la situación, declaró.
Según la responsable europea, la gran mayoría de las personas que llegaron a Ceuta han regresado al territorio marroquí y las operaciones «continúan». Bruselas sigue «de cerca» su evolución y tiene la intención de continuar trabajando con Rabat y Madrid, aunque sin proporcionar un balance numérico de los retornos efectuados.
Esta declaración se produce una semana después de la llegada irregular de decenas de miles de personas a Ceuta desde el norte de Marruecos, principalmente durante dos jornadas. El episodio también habría causado varias decenas de muertos, en su mayoría por ahogamiento, aunque todavía no se ha comunicado un balance oficial consolidado. La declaración de la comisaria europea no menciona a estas víctimas.
Dubravka Šuica responsabilizó además a las redes de traficantes de personas y a sus «falsas promesas», al considerar que las organizaciones criminales no deben ser autorizadas a «poner en peligro la vida de las personas». La lucha contra la migración irregular y las redes de tráfico constituye un «desafío común» que requiere una respuesta coordinada entre los países europeos y sus socios mediterráneos, subrayó.
La cuestión migratoria sigue siendo un componente esencial de la cooperación entre Marruecos, España y la Unión Europea. Ceuta y Melilla constituyen dos de las principales vías terrestres de entrada irregular a la UE desde África. Ceuta, que cuenta con unos 84.000 habitantes, ya había registrado en mayo de 2021 la llegada de más de 8.000 personas en 48 horas, en un contexto marcado entonces por fuertes tensiones diplomáticas entre Rabat y Madrid.
SG/RT/APA


