El soberano marroquí reiteró su llamamiento al diálogo con Argelia y su compromiso con la construcción de la Unión del Magreb, en su discurso a la Nación con motivo de la Fiesta del Trono.
El Rey Mohammed VI pronunció este martes un discurso a la nación con motivo del 26º aniversario de su acceso al trono, en el que expuso las grandes líneas de su acción para los próximos años. El Soberano insistió en la necesidad de un «verdadero salto adelante» en favor de la justicia territorial, al tiempo que destacó el progreso económico de Marruecos, su compromiso social y su constante voluntad de diálogo con Argelia.
«No hay lugar, ni hoy ni mañana, para un Marruecos a dos velocidades», declaró el Rey, pidiendo «operar un verdadero cambio en la habilitación global de los espacios territoriales, corrigiendo las disparidades sociales y espaciales» y la consolidación del desarrollo humano.
En este contexto, el soberano anunció el desarrollo de una nueva generación de programas de desarrollo regional, basados en cuatro prioridades: empleo, servicios sociales básicos, gestión sostenible del agua e integración territorial.
El discurso se enmarca en el Nuevo Modelo de Desarrollo adoptado en 2021, renovando al mismo tiempo la ambición de construir una economía competitiva y socialmente inclusiva. Mohammed VI elogió el desempeño económico del Reino, a pesar de las sucesivas crisis climáticas y geopolíticas. Destacó la duplicación de las exportaciones industriales desde 2014, especialmente en los sectores estratégicos del automóvil, la aeronáutica, las energías renovables y el agroalimentario.
El Rey también destacó los avances sociales registrados en los últimos años. La tasa de pobreza multidimensional bajó del 11,9% en 2014 al 6,8% en 2024, según los resultados del último censo.
Marruecos ha cruzado ahora el umbral de los países con «alto desarrollo humano» según los criterios internacionales. Sin embargo, Mohammed VI reconoció que » todavía hay determinadas zonas, especialmente del mundo rural, que acusan pobreza y precariedad «, y pidió que se aceleren los esfuerzos para garantizar una justicia espacial efectiva.
En el ámbito institucional, el Soberano solicitó al gobierno que finalice antes de fin de año la revisión del Código Electoral de cara a las elecciones legislativas previstas para 2026. Instruyó al Ministro del Interior a iniciar consultas políticas con los distintos partidos para garantizar un proceso electoral transparente y conforme a los estándares democráticos.
La dimensión diplomática del discurso también fue destacada. Mohammed VI reiteró su compromiso de acercamiento con Argelia, afirmando que el pueblo argelino es un «pueblo hermano», unido al pueblo marroquí por históricos y ancestrales lazos humanos, así como por vínculos de lengua, religión, geografía y destino común». Pidió un » diálogo franco y responsable, fraternal y sincero» con Argel y lamentó la persistencia de la ruptura entre ambos países.
Además, el Rey se congratuló del creciente apoyo internacional a la propuesta de autonomía para el Sáhara marroquí, acogiendo en particular las recientes posiciones del Reino Unido y Portugal. Calificó esta propuesta como la «única solución» al conflicto regional, subrayando que es parte de la soberanía nacional.
El discurso concluyó con un solemne homenaje a las fuerzas de seguridad y a los mártires de la Nación, así como un recordatorio de los fundamentos espirituales y patrióticos que unen al país.

