Concluido bajo los auspicios de Estados Unidos y firmado en Washington el 27 de junio de 2025, el acuerdo de paz entre la República Democrática del Congo (RDC) y Ruanda entra en su fase operativa. La primera reunión del Comité Conjunto de Seguimiento se celebró el 31 de julio en la capital estadounidense, en presencia de los garantes y facilitadores del proceso.
La República Democrática del Congo (RDC) y Ruanda celebraron la primera reunión del Comité Conjunto de Seguimiento del acuerdo de paz promovido por Estados Unidos en Washington el 31 de julio de 2025. A esta reunión asistieron observadores de Estados Unidos, Qatar, la República de Togo (el facilitador designado por la Unión Africana) y la Comisión de la Unión Africana (CUA).
Firmado en Washington el 27 de junio de 2025 y hecho público por la Embajada de Estados Unidos en Kinshasa, el acuerdo busca reducir tres décadas de tensiones entre ambos países. Establece un marco político, de seguridad, humanitario y económico vinculante, basado, en particular, en la implementación del Plan Armonizado para la Neutralización de las FDLR y la Separación de las Fuerzas Ruandesas (CONOPS), adoptado en Luanda en octubre de 2024 como parte del proceso UA-Angola.
El Comité Conjunto de Supervisión se encarga de supervisar la implementación del acuerdo, recibir denuncias sobre presuntas violaciones, proponer medidas correctivas y promover la resolución amistosa de controversias.
Durante esta primera sesión, las partes designaron a los presidentes del Comité, aprobaron los términos de referencia para sus futuras reuniones y prepararon el establecimiento del Mecanismo Conjunto de Coordinación de la Seguridad (MCCS).
Este mecanismo incluirá representantes militares, de inteligencia y de los ministerios de Asuntos Exteriores de la República Democrática del Congo y Ruanda, así como observadores de Estados Unidos y Qatar. Su misión será supervisar la implementación del CONOPS, organizar la neutralización de las FDLR y verificar el cumplimiento de los compromisos de retirada militar. Elaborará informes mensuales detallados.
El acuerdo compromete formalmente a ambos países a respetar la soberanía mutua, renunciar a toda hostilidad, directa o indirecta, y cesar todo apoyo a grupos armados no estatales. Cualquier violación debe abordarse pacíficamente, respetando las fronteras heredadas de la independencia.

