Richard Duke Buchan III, recientemente nombrado embajador de Estados Unidos ante el Reino de Marruecos, promete facilitar las negociaciones y fortalecer la asociación estratégica con Marruecos.
Durante su audiencia de confirmación ante el Senado estadounidense, Richard Duke Buchan III, nombrado por el presidente Donald Trump como embajador de EE. UU. en Marruecos, resaltó la propuesta marroquí de autonomía en el Sáhara, considerándola la única base creíble para una solución política duradera.
Reafirmando el compromiso de Washington con la soberanía de Marruecos sobre sus provincias del sur, el diplomático expresó su compromiso de «facilitar el progreso» hacia una resolución pacífica bajo los auspicios de las Naciones Unidas.
Buchan aseguró «de ser confirmado, trabajaré para fortalecer nuestra relación estratégica en todos sus aspectos», enfatizando la importancia de Rabat para la estabilidad regional y la seguridad internacional.
El diplomático, familiarizado con el Reino desde hace más de 40 años, describió a Marruecos como un país «magnífico, fascinante y estratégico», recordando la profunda historia de las relaciones bilaterales, selladas en 1786 mediante un Tratado de Paz y Amistad.
Según él, la alianza entre Rabat y Washington ha hecho a ambos pueblos «más seguros, fuertes y prósperos» a lo largo de los siglos.
Destacó el papel central de Marruecos en la lucha contra el terrorismo, calificándolo de «socio estratégico de la comunidad internacional» en materia de seguridad, y elogió los continuos esfuerzos del Reino en los ejercicios militares «African Lion».
El candidato también destacó el liderazgo del rey Mohammed VI, calificándolo de «valioso líder y amigo de Estados Unidos», destacando su contribución a la modernización de Marruecos y a la promoción de un islam tolerante.
En términos económicos, Buchan describió a Marruecos como un socio comercial modelo para Estados Unidos. El comercio bilateral de bienes alcanzó los 6.600 millones de euros (o 7.200 millones de dólares) en 2024, con un aumento del 37,3 % en las exportaciones estadounidenses a Marruecos, hasta alcanzar un total de 4.900 millones de euros. Las importaciones procedentes del Reino también aumentaron un 12,3 %, alcanzando los 1.750 millones de euros.

