En televisión, el ministro nigeriano de Asuntos Exteriores justificó los ataques estadounidenses en Sokoto como una evolución de la lucha antiterrorista que Abuja libra desde hace tiempo, frente a la expansión de la amenaza yihadista hacia el noroeste del país.
El ministro nigeriano de Asuntos Exteriores, Yusuf Maitama Tuggar, se refirió el viernes en la televisión nacional a los ataques aéreos de precisión llevados a cabo por Estados Unidos en el noroeste de Nigeria, especialmente en el estado de Sokoto, contra grupos yihadistas.
Durante su intervención, calificó estas operaciones como una “nueva fase de un conflicto antiguo”, subrayando la continuidad de la lucha emprendida por Nigeria contra el extremismo violento.
Enfrentado desde 2009 a la insurgencia de Boko Haram en el noreste —movimiento escindido desde 2016 entre Jama’atu Ahlis Sunna Lidda’awati wal-Jihad (JAS) y la Provincia del Estado Islámico en África Occidental (ISWAP)—, Nigeria se enfrenta ahora a una expansión de la violencia hacia el noroeste. Para el jefe de la diplomacia nigeriana, los ataques recientes ilustran una adaptación estratégica más que un cambio de doctrina.
El ministro reafirmó que estas operaciones se enmarcan en una cooperación en materia de seguridad con Estados Unidos y otros socios internacionales dispuestos a apoyar a Abuja en la lucha contra el terrorismo, respetando al mismo tiempo la soberanía nacional y el derecho internacional.
El Gobierno nigeriano ya había confirmado estos ataques en un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores, precisando que la prioridad sigue siendo la protección de la población civil, la preservación de la unidad nacional y la defensa de los derechos de todos los ciudadanos, sin distinción de religión o etnia.

