La capital marroquí, Rabat, acogió el lunes 26 de enero la 15.ª sesión de la Gran Comisión Mixta de Cooperación, concluida con la firma de dieciséis acuerdos sectoriales destinados a elevar la relación marroquí-senegalesa a un nuevo nivel estratégico.
Reunidos en Rabat, Marruecos y Senegal concretaron el lunes un fortalecimiento sustancial de su cooperación bilateral al término de la 15.ª sesión de la Gran Comisión Mixta de Cooperación, celebrada bajo la presidencia de los jefes de gobierno de ambos países, Aziz Akhannouch y Ousmane Sonko.
Según la información comunicada al cierre de los trabajos, se firmaron dieciséis acuerdos e instrumentos jurídicos que abarcan un amplio abanico de sectores económicos, sociales y técnicos.
Los acuerdos se refieren, en particular, a la enseñanza superior, la industria y el apoyo a las pequeñas y medianas empresas, la agricultura, la pesca marítima, las infraestructuras portuarias, la sanidad animal y la formación profesional. El objetivo es estructurar de manera más sólida los intercambios e inscribir la cooperación en una lógica operativa, basada en partenariados sectoriales sostenibles y mecanismos institucionales de seguimiento.
Durante la sesión, el jefe del gobierno marroquí, Aziz Akhannouch, y su homólogo senegalés, Ousmane Sonko, recordaron la profundidad histórica, humana y espiritual de las relaciones entre Marruecos y Senegal, y reafirmaron su compromiso de llevar este partenariado a un nivel superior, conforme a las orientaciones del rey Mohammed VI y del presidente senegalés Bassirou Diomaye Faye.
En su intervención, Aziz Akhannouch subrayó la centralidad de la causa nacional marroquí, recordando la iniciativa de autonomía bajo soberanía del Reino, así como los proyectos estructurantes impulsados por Marruecos hacia el Sahel y la fachada atlántica africana. Destacó igualmente la convergencia de posiciones entre ambos países en cuestiones regionales, económicas y de seguridad.
Por su parte, Ousmane Sonko abogó por un reequilibrio progresivo de la balanza comercial a favor de Dakar y por una mayor atención a la comunidad senegalesa residente en Marruecos. Aludiendo indirectamente a los incidentes registrados tras la final de la CAN-2025, consideró que se trató de “excesos emocionales vinculados a la efervescencia deportiva”, y llamó a no interpretarlos como fracturas políticas o culturales.
Al margen de la sesión, el primer ministro senegalés visitó el complejo industrial del OCP en Benguerir. Asimismo, está previsto un encuentro entre operadores económicos marroquíes y senegaleses en Casablanca para examinar oportunidades de inversión y partenariado en ambos países. Más allá de las firmas, Rabat y Dakar buscan así transformar una relación histórica en un verdadero vector estratégico de cooperación sostenible.

