Un nuevo descubrimiento en el Mediterráneo oriental de un yacimiento de gas, que podría alcanzar cerca de 57.000 millones de metros cúbicos, podría reforzar el suministro de Egipto, que enfrenta tensiones energéticas persistentes.
Egipto y el grupo italiano Eni anunciaron, el martes 7 de abril de 2026, el descubrimiento de un yacimiento de gas natural offshore en el campo de Temsah, en el Mediterráneo oriental, según un comunicado del Ministerio egipcio de Petróleo. Las primeras evaluaciones estiman alrededor de 2 billones de pies cúbicos de gas, es decir, cerca de 57.000 millones de metros cúbicos, junto con volúmenes estimados en 130 millones de barriles de condensados.
En línea con la estrategia egipcia de asegurar el suministro energético, este hallazgo debería contribuir a sostener la producción nacional. El ministerio subraya que la futura explotación del yacimiento podría limitar el recurso a las importaciones de gas, en un contexto de fuerte demanda interna. Un primer pozo se encuentra actualmente en preparación para pruebas técnicas, paso previo a posibles campañas adicionales de perforación y a la instalación de infraestructuras offshore.
Este desarrollo se produce en un momento en que el país atraviesa una fase delicada en materia energética. Las autoridades egipcias señalan perturbaciones en los flujos de suministro procedentes de socios regionales, en particular Qatar e Israel, en un contexto regional marcado por tensiones persistentes. Estas perturbaciones han llevado a la adopción de medidas de ahorro energético y a ajustes en los precios de los combustibles en el mercado interno.
La evolución de la factura energética refleja la magnitud de estos desequilibrios. Según datos oficiales, los gastos mensuales en energía han alcanzado los 1.650 millones de dólares (unos 1.483 millones de euros), frente a los 560 millones de dólares anteriores (unos 466 millones de euros), lo que evidencia una presión creciente sobre las finanzas públicas.
A medio plazo, este descubrimiento podría reforzar el papel de Egipto como hub gasífero regional en el Mediterráneo oriental, en complemento de las infraestructuras existentes de licuefacción y exportación. Se inscribe además en un contexto africano marcado por una intensificación de las actividades de exploración, especialmente en África del Norte y África del Oeste, donde varios países buscan valorizar sus recursos gasíferos para sostener su crecimiento económico y sus equilibrios externos.

