Senegal registró un crecimiento económico del 6,7 % en 2025, impulsado principalmente por la producción de hidrocarburos y una gestión presupuestaria más rigurosa, según el Ministerio de Economía, Planificación y Cooperación.
Este desempeño se apoya en el sector secundario, especialmente en las actividades extractivas, junto con una recuperación moderada de la agricultura, mientras que otros sectores muestran una desaceleración y una débil dinámica fuera de los hidrocarburos.
La demanda se ha visto sostenida por las exportaciones energéticas, aunque la inversión pública sigue limitada por la consolidación fiscal, lo que también afecta al consumo privado. La inflación se mantuvo controlada en el 1,4 %.
En el plano exterior, las exportaciones crecieron significativamente, en particular gracias a los hidrocarburos, lo que permitió reducir el déficit comercial y mejorar el saldo de la cuenta corriente.
Las finanzas públicas también mostraron avances, con una reducción del déficit presupuestario gracias al aumento de los ingresos fiscales y a la contención del gasto, pese a las presiones de la deuda y las subvenciones.
En conjunto, el informe destaca una coyuntura favorable, pero subraya la necesidad de continuar las reformas estructurales para lograr un crecimiento más diversificado e inclusivo en los próximos años.


