Marruecos reaccionó a las declaraciones y controversias suscitadas en torno a los acontecimientos registrados en los últimos días en los pasos fronterizos que conducen a las ciudades ocupadas de Ceuta y Melilla, insistiendo en que «no es ni el gendarme ni el conserje de Europa» y que la gestión de la migración constituye una «responsabilidad compartida».
El Reino de Marruecos afirmó haber actuado «siempre como un socio soberano, leal y responsable» en el marco de la lucha contra la inmigración irregular, y reiteró que la gestión de la migración es una «responsabilidad compartida».
Una fuente gubernamental marroquí declaró el lunes que la gestión de la migración es una «responsabilidad compartida» en la que Marruecos «siempre ha asumido su parte». «Marruecos nunca ha actuado bajo presión, ni por obligación, ni bajo chantaje», precisó la misma fuente.
Añadió que «el compromiso y la responsabilidad siempre han guiado nuestra acción», subrayando que la migración es «un fenómeno complejo en el que cada uno debe asumir sus responsabilidades».
«Nosotros asumimos plenamente las nuestras», señaló la fuente, destacando que ese compromiso se traduce en «resultados visibles para todos, aunque en ocasiones se den por sentados y ya no se valore el esfuerzo que representan».
A este respecto, la fuente recordó una realidad que, según dijo, tiende a olvidarse: «Si desde hace años el flanco occidental del Mediterráneo es el menos problemático para Europa, no es porque no sea un objetivo de las redes de tráfico de seres humanos, sino porque Marruecos ha movilizado de manera eficaz importantes recursos, y continúa haciéndolo hasta el día de hoy».
Para ello, recordó, se han movilizado importantes medios humanos, técnicos y financieros.
Asimismo, destacó que la cooperación entre Marruecos y el Gobierno español es «ejemplar». La fuente indicó que en 2025 se frustraron 74.000 intentos de migración irregular y en 2024 otros 79.000, es decir, cerca de 160.000 en dos años. Precisó además que fueron desmanteladas 632 redes de inmigración irregular durante 2024 y 2025, y que en ese mismo período se realizaron con éxito más de 32.000 operaciones de rescate en el mar. Añadió que, en los últimos cinco años, se han impedido más de 360.000 intentos de migración irregular.
Por otra parte, la misma fuente gubernamental lamentó que «los acontecimientos de Ceuta hayan sido explotados con fines electorales y para ajustes de cuentas políticos».
Señaló que «cuando la crisis estaba en su punto álgido, bajo el peso de una cobertura mediática sensacionalista y alarmista, escuchamos los comentarios más llenos de odio y los análisis más disparatados».
«Hemos visto hasta qué punto algunos actores políticos estuvieron por debajo de las exigencias del momento histórico y cuán decepcionante fue su reacción», lamentó, afirmando sentirse profundamente sorprendida no solo por la falta de visión, sino también por la marcada miopía estratégica de algunos y la instrumentalización política de otros.
Tras constatar esa falta de rigor, esa ausencia de perspectiva sobre la asociación entre ambas partes e incluso la falta de voluntad para distinguir los hechos, «llegamos a una conclusión clara: ¡las reglas de compromiso deben cambiar!», insistió la fuente, subrayando que debe quedar claro que «Marruecos protege su territorio, pero nadie lo hace en su lugar».
«Cada uno debe asumir sus responsabilidades: Marruecos no es ni el gendarme ni el conserje de Europa. Actuamos como un socio fiable y comprometido, en el marco de una asociación bien entendida que no puede funcionar en un solo sentido», afirmó la fuente gubernamental, añadiendo que las reglas de esa asociación deben actualizarse.
Según la misma fuente, es necesario volver a movilizar la voluntad política, restablecer la claridad y la previsibilidad en el centro del dispositivo, rehabilitar la confianza y la responsabilidad, y redefinir las reglas de compromiso.
La fuente gubernamental subrayó además que «Europa debe ser un socio interesado en el desarrollo de Marruecos y dejar de adoptar decisiones y medidas que obstaculicen ese desarrollo, como aquellas que afectan, entre otros sectores, a los puertos marroquíes, la industria automovilística, las finanzas, los servicios, el transporte y el sector del offshoring».
La ministra española de Defensa, Margarita Robles, había pedido a Marruecos que abriera una investigación exhaustiva sobre las circunstancias que rodearon la llegada masiva de migrantes en los últimos días al enclave ocupado de Ceuta.
El domingo, el Ministerio del Interior de Marruecos ofreció precisiones sobre los acontecimientos registrados en los puntos de paso hacia las ciudades de Ceuta y Melilla. En una declaración de su portavoz, el departamento afirmó que esos intentos de migración irregular no fueron fruto de circunstancias fortuitas, sino del efecto combinado de varios factores, entre ellos la difusión de informaciones falsas en las redes sociales, la actuación de las redes de trata de seres humanos y las interpretaciones erróneas de determinados elementos jurídicos y administrativos que hicieron creer que era posible acceder fácilmente al territorio europeo sin consecuencias legales.
SG/RT/APA


