El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) afirmó, en una declaración publicada el viernes, haber liberado a 15 personas en el marco del mecanismo de liberación de detenidos acordado en Doha con la Alianza del Río Congo/M23 (AFC/M23). Kinshasa presenta esta operación como una nueva prueba de su buena fe, al tiempo que denuncia las violaciones del alto el fuego y pide una aplicación recíproca de los compromisos de paz.
El Gobierno de la República Democrática del Congo aseguró haber llevado a cabo la liberación de 15 personas en el marco del proceso de Doha, según una declaración publicada el 7 de agosto de 2026.
La operación, realizada entre el 6 y el 7 de agosto con la facilitación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que actuó como intermediario neutral, permitió el traslado de las personas implicadas desde Beni, en el este de la RDC. Posteriormente transitaron por territorio ugandés antes de ser entregadas a la AFC/M23, precisó el Gobierno.
Según Kinshasa, la operación se llevó a cabo con el consentimiento de las personas involucradas y respetando las exigencias de seguridad, dignidad humana y las medidas sanitarias requeridas.
Kinshasa reafirma su buena fe
En su declaración, el Gobierno congoleño sostiene que esta liberación constituye una «materialización concreta» de su buena fe y de su determinación de cumplir los compromisos asumidos libremente en el marco del proceso de Doha.
No obstante, recuerda que el éxito del proceso depende de una aplicación «efectiva y recíproca» de los compromisos adquiridos por las partes.
En ese sentido, Kinshasa condena «con la mayor firmeza» las repetidas violaciones del alto el fuego y de los compromisos acordados, así como lo que califica de «acciones hostiles» de Ruanda y de la AFC/M23.
El Gobierno congoleño considera que estas acciones siguen obstaculizando la aplicación del proceso de Doha y ponen en entredicho su credibilidad.
Asimismo, hace un llamamiento para que se ponga plenamente en funcionamiento el Mecanismo Conjunto de Verificación y Supervisión del Alto el Fuego (MCVE+), con el fin de que los incidentes y las presuntas violaciones puedan ser verificados de manera independiente sobre el terreno.
Reconocimiento al CICR y a Uganda
Kinshasa elogió el papel desempeñado por el CICR, que facilitó la operación como intermediario neutral, y agradeció a las autoridades ugandesas su colaboración en el desarrollo de la misma.
El Gobierno añadió que continúa aplicando los compromisos acordados en el marco del proceso de Doha, en particular los relacionados con las medidas de confianza, el respeto del alto el fuego y la liberación de detenidos.
Un proceso de paz aún en negociación
Las conversaciones de Doha entre Kinshasa y la AFC/M23 forman parte de un proceso destinado a alcanzar una solución política al conflicto en el este de la RDC.
El acuerdo marco alcanzado por ambas partes contempla ocho protocolos relativos, entre otros aspectos, al restablecimiento de la autoridad del Estado, las reformas, la gobernanza inclusiva, la identidad y la ciudadanía, el retorno y reasentamiento de desplazados y refugiados, así como la reactivación económica y la mejora de los servicios sociales.
Paralelamente, la RDC y Ruanda firmaron en diciembre de 2025 en Washington un acuerdo de paz bajo mediación de Estados Unidos. Este texto incluye compromisos relativos al alto el fuego, el desarme de los grupos armados, el retorno de los refugiados, la justicia transicional y la cooperación económica regional.
La declaración publicada el viernes se produce, por tanto, en un contexto marcado por la coexistencia de varios marcos diplomáticos destinados a poner fin al conflicto en el este de la RDC.
El Gobierno congoleño reiteró finalmente su compromiso con el proceso de paz e instó a todas las partes a traducir sus compromisos en acciones concretas, respetando la soberanía y la integridad territorial de la República Democrática del Congo.
SG/RT/APA


