El miércoles 30 de julio, en Conakry, el Primer Ministro guineano, Amadou Oury Bah, lanzó la consulta nacional sobre el proyecto Misión Panafricana 300.
Con el apoyo del Banco Mundial y el Banco Africano de Desarrollo, el ambicioso proyecto “Misión 300” tiene como objetivo electrificar 300 millones de hogares africanos de aquí a 2030, lo que supone un paso importante en la transición energética del continente.
Este proyecto, objeto de consulta nacional en Guinea, requiere una inversión total de 272 millones de dólares, incluidos 132 millones ya asignados por el Banco Mundial para la segunda fase de mejora del acceso a la electricidad, recordó Issa Diaw, su representante en Guinea. El Secretario General del Ministerio de Energía, Bachir Camara, invitó a los empresarios locales a invertir en mini plantas de energía solar, mientras que el Primer Ministro llamó a acelerar los proyectos energéticos y fortalecer la participación del sector privado nacional e internacional.
Además del despliegue de 300.000 contadores prepago previsto para finales de 2025, Guinea aspira a convertirse en un país exportador de electricidad en los próximos cinco años.
Esta dinámica energética va en paralelo a los esfuerzos de industrialización y explotación de recursos mineros como Simandou, subraya Amadou Oury Bah, afirmando que “la transformación económica del país requiere un acceso regular y confiable a la electricidad”.
El proyecto Misión 300 actúa pues como palanca clave para promover esta visión de desarrollo sostenible y regional.
El Pacto Energético Nacional de Guinea se estructura en torno a cinco ejes: infraestructura competitiva, integración regional, electrificación rural y cocinas limpias, inversión privada y gobernanza financiera sostenible.

